Europa acoge con frialdad la propuesta de seguridad rusa

La propuesta rusa para elaborar un nuevo "tratado de seguridad europea en la zona euroatlántica" fue acogida con frialdad ayer en Helsinki, donde los ministros de Exteriores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) comenzaron una reunión de dos días. Cincuenta y seis países están representados en el evento.

Con el título de Elementos del Tratado de Seguridad Europea, Moscú ha presentado un documento de tres páginas y nueve puntos, cuya meta es "un sistema de seguridad colectiva fiable" basado en el papel central de la ONU, la "indivisible" seguridad de todos los Estados y el "inadmisible" aislamiento de cualquiera de ellos. El texto, al que ha tenido acceso EL PAÍS, refleja posiciones conocidas de la política exterior del Kremlin, como el rechazo a una nueva ampliación de la OTAN y a la instalación de nuevos armamentos en Europa.

A la luz de la guerra de agosto en el Cáucaso y el reconocimiento unilateral de Osetia del Sur y Abjazia por Moscú, la propuesta del Kremlin tiene contradicciones de peso, ya que aboga por el "respeto a la soberanía e integridad territorial" de los Estados y al tiempo por los "derechos y autodeterminación de los pueblos". El texto afirma el "respeto incondicional por los mecanismos de pacificación" establecidos en la gestión de un conflicto y sobreentiende a la OTAN sin nombrarla en el principio de "no permitir la evolución de ninguna alianza militar que amenace la seguridad de las otras partes del tratado". Este debería fijar también la "renuncia del estacionamiento militar permanente de fuerzas de combate sustanciales en el extranjero".

Miembros de la OTAN

Moscú quisiera que las negociaciones del tratado fueran lanzadas en una cumbre de jefes de Estado y organizaciones intergubernamentales que operan en la "zona de seguridad euroatlántica", un ámbito que no se especifica pero que incluye a todos los miembros de la OTAN y a los aliados centroasiáticos de Rusia.

Bernard Kouchner, el ministro de Exteriores de Francia, afirmó ayer en Helsinki que "la seguridad en Europa va de la mano con la defensa de los derechos humanos, la democracia y el Estado de derecho". Su homólogo lituano, Petras Vaitiekunas, dijo: "Deberíamos hacer uso efectivo de los instrumentos existentes". El ministro de Exteriores holandés afirmó que "la OSCE y otras instituciones nos ofrecen todas las herramientas necesarias para afrontar los desafíos políticos. No necesitamos nuevas instituciones", y el representante de EE UU, Matthew Bryza, dijo que la propuesta rusa "no es necesaria" y que sólo busca debilitar a la OTAN.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 04 de diciembre de 2008.

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