Crisis mundial

El BCE acuerda un recorte de tipos sin precedentes para hacer frente a la crisis

La autoridad monetaria baja el interés de referencia del euro del 3,25% al 2,5% - Trichet apela a una "aplicación rápida" de los planes de intervención pública

El Banco Central Europeo (BCE) replicó ayer a la recesión económica que afrontan ya varios países europeos con el recorte de tipos de interés más drástico en sus diez años de historia. El Consejo del BCE acordó bajar el interés de referencia del euro en 0,75 puntos porcentuales para dejarlo en el 2,5%, la tasa más baja desde mayo de 2006.

El presidente de la entidad, Jean Claude Trichet, destacó que el Consejo, que ayer celebró su reunión en Bruselas, se había tomado la decisión por "consenso". Una precisión significativa puesto que en reuniones anteriores fue por unanimidad. A la sesión del consejo asistieron también el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia y la ministra de Finanzas de Francia, Christine Lagarde, partidarios ambos de una política monetaria más agresiva.

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El presidente del banco emisor del euro, subrayó la intensidad del recorte, que se producía tras las dos rebajas sucesivas de 0,50 puntos cada una, en octubre y noviembre. "Esto supone una baja de 1,75 puntos porcentuales en dos meses", dijo Trichet. "Y esto, no lo habíamos hecho nunca antes", añadió.

Una rebaja tan significativa del precio del dinero que presta el banco central persigue favorecer y abaratar los créditos que conceden los bancos comerciales y las cajas de ahorros para reanimar el consumo ante el deterioro progresivo de la situación económica. Trichet señaló que "los indicadores mensuales de octubre y noviembre sugieren que la actividad económica se ha debilitado más durante el cuatro trimestre de 2008". En su opinión, la crisis financiera está imprimiendo en la economía "incertidumbres excepcionalmente elevadas".

En este sentido los economistas del BCE volvieron a rebajar las previsiones económicas para 2008 y 2009, con los datos disponibles al día 20 de este mes. Estas últimas proyecciones indican que la economía de la zona euro crecerá entre el 0,8% y el 1,2% este año y estará en recesión en 2009 (entre -1% y 0%). Hace sólo tres meses, el BCE pronosticaba un crecimiento económico para 2008 de entre 1,1% y 1,7% y de entre 0,6% y 1,8% para 2009.

La situación de recesión económica de la zona euro (dos trimestres sucesivos de contracción) fue confirmado ayer por Eurostat. La oficina estadística de las UE certificó una reducción de la actividad económica durante el tercer trimestre del 0,2%, la misma que en los tres meses anteriores. En recesión se encuentran ya Alemania, Estonia, Italia, Reino Unido y Suecia. El PIB de Dinamarca, España y Hungría empezó a retroceder en el tercer trimestre. Japón y Estados Unidos se encuentra también ya en recesión.

Trichet aseguró que "es extremadamente importante que las decisiones que han sido adoptadas por varios Gobiernos sean puestas en práctica", en referencia a los planes de apoyo al sector financiero y a los incentivos fiscales para reanimar la economía de familias y empresas. "Nosotros mismos hemos pedido que se tomaran decisiones audaces, como la posibilidad de recapitalizar los bancos y de conceder garantías, que se aplicasen lo antes posible", insistió el presidente del BCE.

Se trata del mismo mensaje que los ministros de Economía enviaron a la Comisión a principios de esta semana pidiendo una interpretación "flexible de la implementación de las ayudas de Estado". Francia, Alemania y Suecia habían presionado especialmente en esta dirección. Trichet se mostró "seguro de que la Comisión hará lo necesario para pronunciarse rápidamente".

La petición de Trichet para que se acelere la intervención pública contrasta con el ritmo pausado que el BCE ha imprimido a los recortes de tipos. Desde que estalló la crisis financiera en 2007, la Reserva Federal (Fed) de EE UU ha bajado el precio del dólar del 5,25% al 1%. El BCE llegó incluso a subir los tipos al 4,25% en julio y sólo ha empezado a rebajar el precio del euro, de forma acelerada eso sí, hace tres meses.

Para justificar su prudente política monetaria en tiempos de crisis, el banco emisor del euro se escudó en que no veía claro que la inflación se estuviese deshinchando. Ahora, con el petróleo marcando mínimos en cuatro años, el BCE cree que la subida de precios oscilará en 2009 entre el 1,1% y el 1,7%, lo que le da margen para rebajar tipos. Pero Trichet descartó que vaya a producirse una deflación (retroceso sostenido de los precios) en la zona euro.

Trichet se refugió en su habitual cautela cuando se le inquirió sobre si el BCE secundará las agresivas iniciativas de la Reserva Federal para inyectar liquidez en la economía. Agotada la munición en los tipos de interés, la Fed le ha dado a la máquina de imprimir dólares para respaldar un plan de 615.000 millones, con los que comprará deuda a las dos grandes hipotecarias estatales, facilitará financiación para hipotecas y comprar títulos respaldados por créditos a pymes y familias.

El presidente del BCE se limitó a decir que "es posible" que el banco emisor del euro compre activos financieros directamente a entidades privadas para reanimar la economía. El tratado de Maastricht impide al BCE comprar deuda pública a los Gobiernos para inyectar dinero.

Los responsables políticos valoraron la bajada de tipos. "Con esta decisión, el BCE envía una señal positiva", afirmó Michael Glos, ministro de Economía alemán. "Es una respuesta importante, pero hubiese deseado que fuera más valiente", matizó su homólogo italiano, Giulio Tremonti

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