La mujer de la buena fortuna

Dicen del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que es un hombre con baraka, porque las cosas siempre le pintan bien cuando apuntan a malas. Pero Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, es una dirigente que lo puede demostrar con hechos. Ésta es la segunda vez que logra salvar la vida por los pelos.

Cuando ayer llegaban las primeras noticias del atentado en Bombay, sus colaboradores se acordaron del primer susto que les dio la presidenta regional. Y les vino a la mente la imagen de aquel helicóptero despegando en la plaza de toros de Móstoles, para desplomarse, minutos después, contra el edificio de la enfermería. La semana que viene se cumplirán tres años de aquel accidente, en el que resultaron ilesos los seis ocupantes del aparato, entre ellos el hoy presidente del PP nacional, Mariano Rajoy.

El recuerdo de una Aguirre entera, dueña de la situación y saliendo del helicóptero junto a Rajoy, visiblemente nervioso, contribuyó a afianzar su imagen de mujer fuerte y con buena fortuna.

Ya en junio de 2006, la presidenta regional fue espectadora de primera mano en el conflicto entre Israel y Líbano. Entonces, ella había comenzado un viaje oficial a Tel Aviv y Jerusalén cuando comenzó la escalada de violencia.

Sobre la firma

Soledad Alcaide

Es la jefa de sección de Madrid. Coordina el contenido de Local en las plataformas digitales con una decena de reporteros a su cargo. Fue responsable de Redes Sociales y Newsletters del periódico (2018-2021) y, antes, subdirectora de la Escuela de Periodismo UAM-EL PAÍS (2014-2018).

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