Reportaje:

Florentino aún desquicia a Calderón

Un día después de que Mijatovic pidiera calma y tranquilidad, el presidente del Real Madrid arremete contra su predecesor por haberse hecho una fotografía con Ronaldo y Zidane

El clima en el Madrid es tan tenso que hasta un acto de presentación de desfibriladores se convierte en una bomba de relojería. El club está en erupción permanente. Ayer, 18 horas después de que el director deportivo, Pedja Mijatovic, a instancias de su presidente, pidiera tranquilidad y calma para maquillar la crisis, fue el propio Ramón Calderón quien agitó las turbulencias y subrayó cuál es el verdadero nudo gordiano de la institución: en su subconsciente permanece el yugo de Florentino Pérez. Treinta meses después de ser elegido máximo dirigente y pese a haber ganado dos Ligas consecutivas y una Supercopa, sigue angustiado por la sombra de su predecesor, del que opina que no se ha ido del todo. En los dos últimos años, Calderón se ha preocupado más de defender su cargo que de ejercerlo. Como si estuviera en la oposición. Y eso que hasta 2010 no tendrá que enfrentarse a ningún proceso electoral. Su único escrutinio es el Bernabéu.

"A ver si se hace una foto con quien se llevó 4.000 millones para reactivar la prostitución"

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Ayer fue una foto; hace tres semanas, unas informaciones publicadas en dos medios de comunicación; en mayo, una asamblea de los socios compromisarios. A su alrededor siempre vislumbra el brazo de Florentino Pérez, con el que fue directivo. Así interpretó la reaparición de su ex presidente en la galaxia deportiva dos años y medio después de dimitir. El lunes, en Marruecos, con motivo del partido de la ONU contra la pobreza, Pérez se retrató con Zidane y Ronaldo. En plena crisis deportiva y con una asamblea de compromisarios a la vista, Calderón lo entendió como una interferencia en la vida del club y, de paso, en la suya. "Hemos visto una foto muy triste de un ex presidente que aparece en la vida pública justo en los momentos en los que, teóricamente, hay crisis. A mí me da pena. Me habría encantado ver esa foto cuando ganamos las dos Ligas o la Supercopa", afirmó tras un acto promocional de los desfibriladores en los campos de fútbol. Le acababan de preguntar por la continuidad de Bernd Schuster, pero mantuvo su fijación. "Viniendo de quien viene y sabiendo que busca sólo su beneficio personal, era esperable. Espero que dentro de unos días aparezca también con otro jugador que se llevó casi 4.000 millones del Madrid para, según él mismo ha manifestado, fomentar la natalidad y reactivar la prostitución", espetó en referencia a Cassano. El italiano cuenta en su autobiografía: "El Madrid es el club en el que mejor me lo he montado para acostarme con un sinfín de mujeres".

Hasta ayer, Calderón jamás había asociado las palabras "vida pública" al nombre de Florentino. Se refería a él como a alguien que "está detrás de" y ha llegado a deslizar que algunos de sus familiares retuercen en su contra las asambleas. En la rueda de prensa que convocó para desmentir una información de El Mundo según la cual pagaba gastos personales con una tarjeta del club, habló otra vez de un poder oscuro ejercido por Pérez: "Alguien de fuera está intentando echarme y lleva dos años calumniándome". Hacía tiempo que no flirteaba con los micrófonos. Hubo una época -después de que en una charla universitaria en enero de 2007 le grabaran diciendo que tenía jugadores rácanos e ignorantes- en que había tomado cautelas ante los medios. Pero llegó la asamblea de mayo en la que los socios rechazaron con gritos de "dimisión" la propuesta de reforma del voto por correo y la interpretó como una artimaña de Florentino, que aún cuenta con compromisarios afines, para echarle. Ayer, tres semanas antes de que se celebre otra asamblea -se votarán las cuentas del club-, el presidente volvió a la oposición.

Por su parte, Florentino Pérez, requerido por este periódico, declinó hacer comentarios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0018, 18 de noviembre de 2008.

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