Reportaje:

La justicia mira al siglo XXI

Los juzgados de Murcia desarrollan un programa piloto para digitalizar los procesos y evitar fallos como el 'caso Mari Luz'

Oficinas conectadas, información consultada por varias personas a la vez, documentos digitales que viajan por redes electrónicas. Lo que suena a los inicios de Internet, allá por la última década del siglo pasado, es hoy toda una revolución en la Administración de justicia. Murcia prueba desde el 14 de octubre un sistema que pone en marcha todo lo anterior. Y algo más: avisa a los funcionarios de quiénes tienen cuentas pendientes. Hasta ahora esos datos se archivaban en carpetas.

El programa de ordenador Minerva 1.0 se cuela entre los montones de folios de los juzgados para modernizar el sistema judicial. Cuando esté listo en Murcia, tras un periodo en el que los funcionarios están aportando mejoras, se extenderá al resto de las comunidades que no tienen transferidas las competencias de Justicia.

El sistema parece simple. Al encenderlo muestra la lista de los requeridos por la justicia: deben presentarse por gozar de libertad condicional, estar en busca y captura o pendientes de ejecución de sentencia, como sucedía con el supuesto asesino de la niña Mari Luz Cortés. Tras estos avisos, un menú permite consultar todas las diligencias y archivos de cualquier expediente que se tramite en los juzgados que están conectados. Pero no debe de ser tan simple cuando acaba de arrancar.

¿Por qué este atraso? "En el resto de las Administraciones se utilizan formularios, datos numéricos, campos cerrados. Sin embargo, uno va a un juzgado, hace una declaración; el trámite siguiente depende mucho del anterior; el próximo también varía en función del previo. No es algo tan objetivo", explica Pilar Rodríguez, directora de modernización del Ministerio de Justicia. El Minerva se complementa con otros programas, como el Lexnet, una suerte de correo electrónico de máxima seguridad que permite que abogados, fiscales o procuradores hagan notificaciones y procedimientos a través de una red.

Javier Luis Parra, secretario de gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Murcia quiere ir más allá: "¿Por qué no se van a poder firmar las sentencias digitalmente? Fuimos el primer tribunal que envió un acta por Internet con firma digital". Esta comunidad también lucha por ser la primera en tramitar una adopción internacional sin papeles.

Los avances de Murcia llegarán al resto de la Administración de justicia no transferida, que comprende siete comunidades, Ceuta, Melilla y los órganos centrales. Pero, ¿qué sucede en el resto? Algunas ya usan programas similares al Minerva, como Cataluña, donde también van a incorporar alarmas. Otras se interesan en adoptar el Lexnet. El ministerio pone a disposición de todas ellas los programas. La consejera de Justicia de Andalucía, Evangelina Naranjo, hace hincapié en que todas deben avanzar con programas compatibles para que todos los órganos judiciales puedan estar conectados.

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Con ocho millones de hogares conectados a Internet en España, puede no parecer un gran logro que un juzgado de Cataluña pueda consultar en red el estado procesal de un encausado en Andalucía. Pero hoy es imposible.

Acabar con el papel

Será aproximadamente en enero de 2010 cuando todo el proceso judicial se podrá tramitar por redes telemáticas; el papel pasará a ser una ayuda, no la base del sistema; los sumarios pesarán megas, no kilos. Pilar Rodríguez, directora de modernización del Ministerio de Justicia, reconoce que costará adaptarse: "Es necesario cambiar de cultura". Para eso, el sistema tendrá que funcionar a pleno rendimiento en Murcia, para lo que falta un mes, según Rodríguez. A mediados del año que viene se irá implantando en el resto de España. El ministerio invertirá casi 136 millones de euros en modernización en 2009, que se suman a los más de 400 de los últimos cuatro años.

Sobre la firma

Pablo Linde

Escribe en EL PAÍS desde 2007 y está especializado en temas sanitarios y de salud. Ha cubierto la pandemia del coronavirus, escrito dos libros y ganado algunos premios en su área. Antes se dedicó varios años al periodismo local en Andalucía.

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