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ESPAÑA | Una etapa nueva | Cambio en la Casa Blanca | La reacción mundial

Zapatero se ofrece como amigo y aliado

El mandatario español espera felicitar personalmente al presidente electo

Casi como una victoria propia saludó ayer José Luis Rodríguez Zapatero el triunfo del candidato demócrata, Barack Obama. No sólo por la afinidad ideológica entre ambos, en asuntos como la defensa del multilateralismo o la lucha contra el cambio climático, sino también por el alivio que supone para Zapatero pasar página de su relación con George W. Bush, que se ha caracterizado hasta el último minuto por el desencuentro personal.

Visiblemente satisfecho, el presidente español compareció ante los periodistas en la escalinata de La Moncloa para, en una breve declaración, ofrecerse al futuro inquilino de la Casa Blanca como "un amigo y aliado fiel". Zapatero se mostró convencido de que la victoria demócrata abrirá "un horizonte aún más prometedor" para las relaciones bilaterales y subrayó que "Estados Unidos cuenta con muchos aliados y con muchos amigos deseosos, como España, de trabajar juntos en las grandes cuestiones internacionales".

López Aguilar abre la puerta del envío a Afganistán de más tropas españolas

En concreto, le brindó su colaboración en asuntos "donde la experiencia española es más rica", como América Latina u Oriente Próximo, sin olvidar la lucha contra el terrorismo internacional o la necesidad de "poner fin a los conflictos en curso".

Zapatero no respondió a la pregunta de si España aumentaría sus tropas en Afganistán (ahora tiene 800 militares) a petición del futuro presidente de EE UU, pero el ex ministro de Justicia y cabeza de lista del PSOE para las próximas elecciones europeas, Juan Fernando López Aguilar, dijo que España "está dispuesta a dialogar con Estados Unidos para incrementar su esfuerzo en Afganistán" y que la ministra de Defensa, Carme Chacón, ha adelantado su intención de elevar el límite global de 3.000 soldados en el exterior, "especialmente en Afganistán", según informa Europa Press.

Zapatero envió ayer por la mañana a Obama un telegrama en el que expresaba su "más viva felicitación en nombre del Gobierno y del pueblo español" y le transmitía su deseo de "trabajar juntos" en la búsqueda de soluciones para un tiempo de "dificultad e incertidumbre".

Igualmente, expresó su intención de felicitar "directa y personalmente a Obama", aunque fuentes de La Moncloa indicaron que una conversación telefónica entre ambos podría demorarse, dada la diferencia horaria y la cantidad de compromisos que deberá atender el ganador.

Al menos, es seguro que Obama sabe que España es un país aliado, pues en un debate preelectoral reprochó a su contrincante, John McCain, que lo dudara. Y también está claro que recibirá a Zapatero, pues así lo ha anunciado, poniendo fin a la anomalía sin precedentes que supone que Bush no se haya reunido con el actual presidente español.

Otro asunto es cuándo se produzca esa entrevista. "Me parecería muy poco realista esperar que a Zapatero le inviten el primero a la Casa Blanca, pero la relación va a cambiar desde el momento en que una reunión entre ambos presidentes es factible", declaró ayer el embajador de Estados Unidos en España, Eduardo Aguirre. Como mínimo, Zapatero y Obama se encontrarán en el primer semestre de 2010, con motivo de la cumbre UE-EE UU, que coincidirá con la presidencia española de la Unión, pero Moncloa espera que Zapatero vaya antes a Washington, probablemente en la segunda mitad de 2009.

A la alegría por la victoria del candidato demócrata se sumó incluso el presidente del PP, Mariano Rajoy, quien calificó a Obama como "el mejor ejemplo de las virtudes" de EE UU, que a su juicio son "el esfuerzo individual, el espíritu emprendedor y la capacidad de integración".

En realidad, la única personalidad política española que se ha alineado públicamente con McCain es la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre. Ayer calificó la elección de Obama de "muy buena noticia para España".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de noviembre de 2008