Garmendia promete fondos "estables" y un debate "amplio" para reformar la universidad

La ministra de Ciencia, Cristina Garmendia, estrenó ayer en Santiago el gran debate que quiere abrir en todas las universidades de España para que estas instituciones se coloquen en siete años "entre las mejores del mundo". La responsable de Innovación participó en un coloquio con vicerrectores, profesores y trabajadores de la Universidad de Santiago, a los que presentó su Estrategia 2015, unas medidas que pretenden convertir la enseñanza superior en el motor que transforme la economía del ladrillo y el turismo en una industria del conocimiento.

Los participantes en el acto le transmitieron a la ministra sus temores sobre el "apoltronamiento" de algunos investigadores funcionarios o los problemas de financiación que sufren las universidades. Sobre la falta de recursos económicos, la ministra señaló que su equipo y representantes de las instituciones académicas están diseñando un nuevo modelo de financiación que otorgue a los campus fondos "estables y previsibles" procedentes de las arcas de la Xunta y el Estado.

Frente a la "internacionalización" que pretende la reforma europea, el profesor Ignacio Zarra, de Bioloxía, se quejó ante Garmendia del carácter "extremadamente local" de las universidades gallegas, mientras que Darío Villanueva, ex rector de Santiago, lamentó que los cambios no atienden una de las misiones universitarias planteadas por Ortega y Gasset, la de "crear y difundir cultura". La cultura, las Humanidades y las Ciencias Sociales, contestó la ministra, "permearán" todas las actuaciones de transformación.

Durante el debate, el decano de Bioloxía, Jaime Gómez Márquez, afirmó que la universidad en España es "mediocre" y apuntó una de sus causas: la "falta de profesorado e investigadores con más capacidad de trabajo" y el "apoltronamiento" que implica en muchos casos el carácter funcionarial de las plazas. Para deshacerse de este lastre, subrayó el profesor Gómez Márquez, es necesario que la carrera de funcionario se base más en los "méritos". La estrategia del ministerio, concluyó el biólogo, son "buenas intenciones que a ver en qué acaban".

La transformación de las universidades españolas hasta 2015 conllevará una inversión de 6.415 millones de euros. La ministra se mostró comprensiva con las críticas de quienes piensan que la reforma europea "mercantilizará" la enseñanza superior y prometió un "debate lo más amplio posible" para paliar las "inseguridades" que provocan los cambios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 23 de octubre de 2008.