Arabia Saudí juzgará a 991 presuntos terroristas vinculados a Al Qaeda

El régimen cree que la opinión pública ha dejado de admirar a Bin Laden

Arabia Saudí anunció ayer que va a enjuiciar a 991 presuntos terroristas acusados de haber llevado a cabo una treintena de atentados en el país desde 2003. La noticia supone un importante paso adelante en la lucha del reino contra el extremismo islamista y parece indicar que la familia real siente que ha ganado la batalla de la opinión pública respecto a la ideología de Al Qaeda, inicialmente muy popular en el país.

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"Arabia Saudí ha sufrido en los últimos años una campaña terrorista organizada que ha golpeado a la sociedad, su modo de vida y la economía y buscaba crear el caos", explicaba el comunicado en el que el ministro del Interior, el príncipe Naif Bin Abdulaziz, informaba de los juicios. El texto, difundido por la agencia oficial de noticias saudí, SPA, responsabiliza a los encausados de 30 atentados en los que murieron 164 personas, 74 de ellos policías, y resultaron heridas un millar. También deja claro que los militantes tenían "vínculos directos con un grupo desviado que sigue a Al Qaeda".

El país natal de Osama Bin Laden ha venido combatiendo a los militantes afiliados con el conocido terrorista desde que en mayo de 2003 iniciaran sus ataques dentro del reino. Urbanizaciones para extranjeros, edificios del Gobierno e instalaciones petrolíferas sufrieron los efectos de coches bomba y ataques suicidas. Sin embargo, las autoridades habían evitado hasta ahora iniciar juicios contra los detenidos por temor a que pudieran resultar en penas de muerte que les convirtieran en héroes, sin haberles dado primero la oportunidad de arrepentirse. También tenían que evitar la impresión de que actuaban al dictado de Estados Unidos.

"La decisión de iniciar los juicios indica la convicción del Gobierno de que ha derrotado a Al Qaeda en la península Arábiga", aseguraba en un reciente análisis Chistopher Boucek, del programa de Oriente Próximo del Carnegie Endowment for International Peace, un think tank estadounidense.

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En opinión de este experto, "el recurso a los tribunales para combatir el extremismo no hubiera sido posible mientras el Gobierno saudí percibía a Al Qaeda como una amenaza existencial". De hecho, el reino no ha vuelto a ser objeto de ataques importantes desde febrero de 2006, cuando varios suicidas fracasaron en su intento de atacar el complejo petrolero de Abqaiq, el mayor del mundo, situado en la costa oriental saudí.

A pesar de los dos años de especulaciones sobre la creación de tribunales antiterroristas, el príncipe Naif dijo que los juicios se celebrarán en las instancias ordinarias. Según la agencia Reuters, los jueces de la audiencia de Riad empezaron a ver los casos este lunes, pero no está claro cuándo empezarán las vistas. Aunque el sistema judicial saudí ha sido objeto de una reciente reforma, la organización defensora de los derechos humanos Human Rights Watch ha expresado su temor de que los juicios no cumplan los estándares internacionales y ha pedido permiso para asistir a ellos. Arabia Saudí no tiene un código penal escrito y la justicia está en manos de clérigos que a menudo rechazan la presencia de abogados defensores.

Naif Bin Abdulaziz.
Naif Bin Abdulaziz.

Sobre la firma

Ángeles Espinosa

Corresponsal para los países ribereños del golfo Pérsico, ahora desde Dubái y antes desde Teherán. Especializada en el mundo árabe e islámico. Ha escrito El tiempo de las mujeres, El Reino del Desierto y Días de Guerra. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense (Madrid) y Máster en Relaciones Internacionales por SAIS (Washington DC).

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