Crisis financiera mundial | El plan de apoyo español

El Gobierno avalará a la banca con un máximo de 100.000 millones este año

El Estado respaldará la deuda de las entidades financieras durante 2008 y 2009. El decreto también recoge la posible suscripción pública de acciones

José Luis Rodríguez Zapatero, volvió a oficiar ayer de sumo sacerdote en La Moncloa para presentar la segunda parte del plan de apoyo al sistema financiero del país. Tras el plan de liquidez del Tesoro, que puede destinar hasta 50.000 millones en la compra de activos, el Consejo de Ministros extraordinario aprobó otras medidas anticrisis con ausencia del titular de Economía (se encuentra en la asamblea del FMI, en Washington). El presidente explicó los dos nuevos acuerdos que complementan a los de la semana pasada y que se recogen en un decreto ley que hoy sale en el BOE: otorgamiento de avales del Estado para respaldar a la banca y la autorización para la compra de acciones por parte de Economía.

La medida se suma al plan de liquidez de 50.000 millones del Tesoro
El aval tendrá un coste para los bancos en función de su solvencia

Más información

En el estado actual de las cosas, la realmente importante es la primera, porque la segunda se ve lejana. El Estado concederá avales para garantizar la deuda nueva que contraigan las entidades financieras hasta el 31 de diciembre de 2009. Los avales respaldarán las emisiones de pagarés, bonos y obligaciones en los mercados secundarios, que, según Zapatero, se podrían extender a otros instrumentos, como los préstamos interbancarios. En los dos meses que quedan hasta finales del presente año, el importe máximo admitido será de 100.000 millones de euros. Para el próximo ejercicio, no se ha cuantificado.

El plazo máximo de vencimiento será de cinco años y las entidades de crédito que quieran acceder a ellos, incluidas las filiales de entidades extranjeras, deberán cumplir los requisitos que fije Economía. El ministerio tendrá en cuenta la calificación crediticia o el análisis de solvencia del Banco de España, así como indicadores de mercado. Los avales tendrán un coste para las entidades, ya que devengarán una comisión "que refleje el riesgo que asume el Estado". Según recalcó el presidente, no tendrá incidencia en la deuda pública.

La segunda parte del decreto se refiere a una disposición preventiva que habilita a Economía a adquirir títulos de entidades financieras para reforzar sus recursos propios. Es decir, la misma medida que han aprobado varios países europeos y que ha supuesto la entrada del Estado en el capital de algunos bancos. El domingo esta posibilidad fue descartada por el vicepresidente Solbes porque no la considera necesaria en España. El presidente también sostuvo ayer la misma postura, pero explicó que se había decidido incluirla para "establecer una fórmula de recapitalización si fuera necesario" pasado un tiempo.

En todo caso, estas operaciones podrán realizarse desde el momento de la aprobación del decreto hasta el 31 de diciembre de 2009 y serán de carácter voluntario. Zapatero señaló que las inversiones, para las que no hay partida presupuestaria, se llevarían a cabo previo informe del Banco de España y con la colaboración de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. En el caso de las cajas, el Gobierno podría adquirir también cuotas participativas.

Zapatero aprovechó para hacer varias consideraciones sobre la reunión de París y el alcance político de las medidas. Para el presidente, la actuación "coordinada, fuerte y determinada de la UE para respaldar el sistema financiero es la mejor garantía para el mantenimiento del empleo y del bienestar y funcionamiento del sistema económico". La posición común ante esta situación es "muy conveniente", remachó. Luego se explayó. Para él supone "estar detrás para dar seguridad, para dar confianza, que es lo que hoy se ha perdido, y quien puede hacerlo son los Gobiernos".

Asimismo, reseñó la conveniencia de "un esfuerzo colectivo de Gobierno, partidos y, de manera singular, de los agentes sociales" para decir a los ciudadanos que "las medidas son imprescindibles para solventar la grave situación de nuestras economías".

Luego pronunció todos los verbos que se le vinieron a la cabeza ("espero, deseo, confío, anhelo...") para reclamar el apoyo de Rajoy, con quien se reunirá esta tarde y que ayer volvió a poner pegas. Rajoy aseguró que las medidas consensuadas por los líderes de la UE para hacer frente a la crisis económica son "buenas para los bancos", pero "insuficientes para solucionar los problemas de los españoles, sus familias y las pymes".

A renglón seguido, Zapatero subrayó que las medidas están siendo recibidas "muy favorablemente" por el sector, con lo que confía en que sirvan para "cambiar el clima y favorecer la recuperación de la actividad". En efecto, las cajas manifestaron su contento, mientras la patronal bancaria destacó que el paquete de medidas le parece comprensivo porque cubre todos los planos y está coordinado. La europea, pese a alabar las medidas de los Gobiernos, pidió más consonancia en la supervisión.

El presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, destacó lo acertado de las medidas "porque da confianza a empresas y ciudadanos". Los secretarios generales de los sindicatos, Cándido Méndez y José María Fidalgo, que participaron en un desayuno de Europa Press, expresaron también su apoyo delante de cinco ministros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 13 de octubre de 2008.

Lo más visto en...

Top 50