Piñeiro y Azkarraga agudizan su pulso

"En democracia, no caben los actos de poder incontrolables", dice el presidente del Tribunal Superior - El consejero ve "insultantemente políticas" sus palabras

La apertura del año judicial en Euskadi se convirtió ayer en un ejercicio dialéctico de fuego a discreción y elevó en varios grados las tensas relaciones que mantiene el presidente el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Fernando Ruiz Piñeiro, con el Gobierno vasco y su consejero de Justicia, Joseba Azkarraga. Ruiz Piñeiro encendió la mecha al exigir en su discurso a "nuestros poderes públicos" que "garanticen de forma efectiva" los derechos individuales y "respeten y hagan respetar la ley con todas sus consecuencias" para lograr la desaparición de la violencia.

El consejero reprocha a Piñeiro no haber ido al juzgado atacado por ETA

En su alocución pesaron sin duda los casi 10 kilos de amonal colocados el pasado fin de semana por ETA en los juzgados de Tolosa. Sobre todo al reflexionar en voz alta sobre el compromiso del Estado en favor de la libertad personal y colectiva. Las palabras debieron retumbar como obuses en los oídos del consejero de Justicia, que este año sí acudió -tras faltar ostentosamente el año pasado, en plena instrucción del caso Ibarretxe- a la ceremonia que reúne a jueces, fiscales y a las principales autoridades civiles y militares en Euskadi.

El presidente del alto tribunal vasco usó citas de Luigi Ferrajoli, jurista italiano de orientación progresista y uno de los principales teóricos del garantismo jurídico, para apuntar que en democracia "no tienen cabida los poderes públicos sin regulación, ni los actos de poder incontrolables". Ruiz Piñeiro, quien habitualmente usa con habilidad frases prestadas para lanzar sus ideas a la opinión pública, dijo más: habló de la decisión en democracia, justo en un momento político cuando el derecho a decidir se ha convertido en la clave de bóveda del discurso del lehendakari Ibarretxe, que será juzgado en el mismo Palacio de Justicia junto a Patxi López por dialogar con la ilegalizada Batasuna durante el pasado alto el fuego de ETA. "La primera regla de todo pacto constitucional no es que se debe decidir (o no decidir) sobre todo, ni siquiera por mayoría. Incluso la democracia política más perfecta, representativa o directa, sería un régimen absoluto y totalitario si el poder del pueblo fuese en ella ilimitado. Sus reglas son si duda las mejores, pero no bastan para legitimar cualquier decisión", señaló Ruiz Piñeiro en una intervención que parecía cargada de mensaje.

Azkarraga no se mordió la lengua. Nunca lo hace. Las palabras del máximo responsable de la cúpula judicial vasca le sonaron al consejero y hombre fuerte de EA en el Gobierno a un discurso político puro y duro escondido tras una toga. El consejero de Justicia tachó posteriormente las palabras de Ruiz Piñeiro de "insultantemente políticas".

El presidente del alto tribunal vasco hizo además una encendida defensa del Tribunal Constitucional, el mismo que ha anulado la ley de Consulta aprobada por mayoría absoluta por el Parlamento vasco. En un Estado de derecho, subrayó, se "mantiene el monopolio del Tribunal Constitucional en la garantía de la adecuación a la Constitución de las leyes producidas por las Cortes y por los Parlamentos de las Comunidades Autónomas. Y el monopolio de los jueces en el primer enjuiciamiento relativo a la tutela de los derechos y libertades fundamentales".

Joseba Azkarraga, visiblemente molesto por el contenido del discurso de Ruiz Piñeiro, apenas si esperó a que se apagaran los ecos de sus palabras para lanzar sus andanadas en declaraciones a los medios presentes en el acto. Tras descalificar la intervención "política" de Piñeiro -sus palabras, dijo, "no son propias de un acto judicial", sino de "la tribuna de un Parlamento"-, el consejero apuntó que "no son los jueces precisamente quienes tiene que poner límites a las decisiones de los pueblos". Y sostuvo que los poderes públicos tiene que garantizar los derechos individuales y "también los colectivos". Reprochó asimismo a Piñeiro que no haya acudido a los juzgados de Tolosa atacados por ETA.

Joseba Azkarraga y  Fernando Ruiz Piñeiro conversan tras el acto en presencia de la viceconsejera Inmaculada de Miguel.
Joseba Azkarraga y Fernando Ruiz Piñeiro conversan tras el acto en presencia de la viceconsejera Inmaculada de Miguel.LUIS ALBERTO GARCÍA

Fuego verbal en el Palacio de Justicia

- Fernando Ruiz Piñeiro: "Todos los poderes se encuentran limitados por deberes jurídicos, relativos no sólo a la forma, sino también a los contenidos de su ejercicio, cuya violación es causa de invalidez de los actos, accionable judicialmente y, al menos en teoría, de responsabilidad para sus autores" (Luigi Ferrajoli).

- Joseba Azkarraga: "No es sensato que se discuta la seguridad de los palacios de justicia. Esta preocupación por la seguridad casa mal con que no haya aparecido [Piñeiro] por el Palacio de Justicia de Tolosa, cuando menos a interesarse y a mostrar su solidaridad".

- F. R. P.: "Es verdad que somos libres, vivimos en democracia y existen unos poderes públicos y un poder judicial que garantizan nuestros derechos, pero falta dar el salto definitivo para conquistar de forma irreversible nuestra libertad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 09 de octubre de 2008.

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