Crisis financiera mundial | Los efectos en España

El Tesoro comprará los activos de bancos y cajas mediante subastas

Las entidades acudirán si el precio del préstamo es razonable

Los que no estuvieron presentes en la reunión de los grandes presidentes de cajas con José Luis Rodríguez Zapatero el pasado lunes en la Moncloa, se vieron ayer las caras. En realidad fue una reunión protocolaria para escenificar el apoyo del sistema financiero al plan del Tesoro para inyectar entre 30.000 millones y 50.000 millones de euros. El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía, Pedro Solbes, mantuvo ayer una cita con los presidentes de la patronal de los bancos, Miguel Martín, y de las cajas, Juan Ramón Quintás, para explicarles los objetivos del plan de financiación. Según fuentes de las cajas, las dos organizaciones enviarán, durante los próximos días, sugerencias al Ministerio de Economía para perfeccionar el plan.

La CEOE pide que el plan se amplíe en otros 30.000 millones de euros

Más información

La cita no sirvió para conocer detalles sobre el funcionamiento del plan, aunque sí se ha sabido que el dinero se adjudicará mediante subastas. El método, similar al que utiliza el Banco Central Europeo (BCE), pretende asignar el dinero a los mejores postores, por lo que puede haber prorrateo aunque se entiende que el Gobierno establecerá un sistema para que se reparta de manera amplia. El objetivo es que los 50.000 millones lleguen a un gran número de entidades.

En principio, los créditos serán a un plazo de tres y cinco años. Los activos que se pueden admitir serán bonos de titulización de hipotecas españolas, y activos basados en créditos a las pymes. En ambos casos, la banca debe entregar como garantía de los créditos papel de máxima calidad, según fuentes del Ministerio de Economía. La oferta de dinero estará abierta dos años como máximo.

Hay gran expectación entre bancos y cajas por conocer el precio de los créditos. "Si sale a un coste razonable, acudiremos nosotros y la mayoría de las entidades porque nos interesa tener esta liquidez", comentó ayer un responsable de tesorería de uno de los grandes bancos.

La medida del Tesoro quiere prestar liquidez a largo plazo, algo que no hace el BCE, cuyas subastas no sobrepasan los seis meses. Esta situación imprime inquietud y volatilidad a las entidades españolas que tienen que renovar deuda a largo plazo y que vence en próximos meses.

Fuentes del sector comentan que una de las ventajas de este plan es que servirá para financiar el dinero circulante de las empresas, con el que hacen frente a pagos de corto plazo. El Instituto de Crédito Oficial (ICO) no presta para este tipo de actividad, sino para proyectos, lo que perjudicaba a las empresas.

Por eso, el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Gerardo Díaz Ferrán, alabó la medida del Tesoro que calificó de "correcta". No obstante, señaló que "probablemente" haga falta sumar 30.000 millones más al fondo para que el dinero "se reparta correctamente" y llegue a las empresas.

Díaz Ferrán teme que la banca utilice 30.000 millones de euros para atender los vencimientos pendientes de su deuda, por lo que no los trasladarían a las empresas en forma de créditos. El presidente de la patronal indicó que "habría sido mejor" que el plan del Ejecutivo hubiera llegado antes.

Por otro lado, la AEB considera que las medidas sirven para paliar en parte el problema de financiación de la economía. La Asociación Hipotecaria Española calificó de "muy positiva" la medida tomada por los principales bancos centrales, sobre todo "desde el punto de vista de los efectos que tendrá en los consumidores finales de crédito hipotecario".

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 08 de octubre de 2008.

Se adhiere a los criterios de
Lo más visto en...Top 50