Crisis financiera mundial

"Las entidades españolas no son inmunes a las dificultades financieras"

El Banco de España destaca la falta de liquidez y la morosidad como retos

"Las entidades españolas no son inmunes a las dificultades serias que existen en los mercados financieros internacionales, que han dejado de funcionar o están paralizados". Éste y la morosidad son los principales retos a los que se enfrenta la banca española, según fuentes del Banco de España consultadas por este periódico.

"Ya no será posible financiarse a coste tan reducido como en la época anterior"
"No hay motivo de inquietud porque nuestros bancos están preparados"

El primer reto, que genera graves problemas para la gestión de la liquidez de las entidades, se refleja en los mercados interbancarios, en los que las entidades de crédito se prestan entre sí. También aparece en los de deuda a medio y largo plazo y en los de titulización, que tuvieron un fuerte crecimiento durante los últimos años. El otro desafío, el creciente incremento de la morosidad (en muy poco tiempo ha pasado de menos del 1% a más del 2%), lo ha provocado por la significativa desaceleración de la economía española.

No obstante, las fuentes del supervisor financiero subrayan que "no hay motivo de inquietud injustificada porque las entidades españolas están preparadas para enfrentarse a esos retos adecuadamente". Algo que ya se ha cansado de repetir durante esta semana el vicepresidente económico, Pedro Solbes. Al que se han sumado las cajas y los bancos. También Bruselas ha destacado la solvencia del fondo de garantía español como el más sólido de la eurozona.

En el Banco de España inciden en que "el impacto se ve considerablemente atenuado si se examinan con cuidado los factores causantes de esta crisis y el grado de implicación que las entidades españolas han tenido en ellos".

Ello se debe, seguramente, a que el modelo de banca minorista desarrollado en España no ha utilizado ninguno de los elementos causantes de la crisis (hipotecas subprime y vehículos fuera de balance que invertían en bonos de titulización a medio y largo plazo y se financiaban a corto).

Esta circunstancia explica, además, que las entidades españolas no hayan tenido apenas pérdidas, frente a las cuantiosas sangrías de los grandes bancos de inversión y de gigantes financieros europeos y estadounidenses, coinciden en expresar tanto analistas como el propio Banco de España.

Ante esos retos que se abren se plantean dos cuestiones básicas: cómo afrontar el aumento de la morosidad y cómo gestionar las tensiones de liquidez ante el parón de los mercados. A juicio del supervisor, "actualmente, la morosidad está aún lejos de alcanzar niveles que se puedan considerar alarmantes". Pero el nivel que pueda alcanzar esta pesadilla de los banqueros depende de un conjunto amplio de factores: el intenso aumento del crédito en el pasado; la evolución de la economía española y de los tipos de interés, y los exigentes cambios normativos en materia de regulación contable, que se han traducido en un reconocimiento más rápido e intenso de los activos dudosos.

En cualquier caso, el nivel de la morosidad ha de ponerse en perspectiva. Tiene que compararse con otros sistemas bancarios del entorno, en los que es sensiblemente mayor, o con épocas pasadas de la economía española, en las que también fue muy superior. Además, hay que relacionarla con la capacidad de resistencia de las entidades españolas. Ésta se asienta, según las fuentes consultadas, en tres elementos "que hasta ahora se muestran sólidos": las provisiones constituidas, la capacidad de generación de beneficios y la garantía asociada a muchos de estos activos, que ofrece mayores márgenes de maniobra desde el punto de vista de la gestión de los riesgos. Ese control es uno de los activos que ha hecho que el sistema financiero español pase por ser modélico.

En cuanto a las dificultades de acceso a los mercados internacionales, la banca española ha aceptado que "ya no será posible financiarse a coste tan reducido como había ocurrido en la época anterior". "Para afrontar esta situación y mantener su posición competitiva es preciso que los gestores continúen mejorando la eficiencia de sus procesos y racionalizando todo lo posible los costes de explotación", recomiendan desde el supervisor.

La gestión de la liquidez es uno de los aspectos más importantes de la gestión bancaria, y las entidades incluyen planes de contingencia para situaciones de alteración, como ocurre ahora. "Con las turbulencias actuales", apuntan, "en los mercados aparecen serias dificultades para que se financien en los mercados a plazo medio y largo (como los de deuda y titulizaciones) donde tradicionalmente han encontrado una vía adecuada para equilibrar financieramente el crecimiento de su actividad".

Ahora, las entidades intensifican el seguimiento de las posiciones de liquidez y revisan sus estrategias para financiar su actividad en un entorno diferente del de hace un año y medio, incluyendo, por ejemplo, nuevas estrategias sobre captación de pasivos tradicionales, sustitución de financiación a largo plazo. En ese sentido, las entidades buscan la financiación en los mercados monetarios a más corto plazo, por ejemplo, o generación de valores negociables aptos para servir en operaciones de préstamo del Banco Central Europeo (BCE), revisión de sus planes de negocio.

Operador de la Bolsa de Nueva York.
Operador de la Bolsa de Nueva York.AP

Sobre la firma

Miguel Ángel Noceda

Corresponsal económico de EL PAÍS, en el que cumple ya 32 años y fue redactor-jefe de Economía durante 13. Es autor de los libros Radiografía del Empresariado Español y La Economía de la Democracia, este junto a los exministros Solchaga, Solbes y De Guindos. Recibió el premio de Periodismo Económico de la Asociación de Periodistas Europeos.

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