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El viaducto de Sabino Arana no se derribará antes de cuatro años

La construcción del nuevo acceso a Bilbao desde la A-8 tiene, por fin, fecha de inicio: será antes de que concluya este año. La Diputación de Vizcaya adjudicó ayer el proyecto del llamado acceso de San Mamés por 147,8 millones de euros. Si se cumplen las previsiones, estará operativo en 2012 y a partir de entonces se podrá derribar el viaducto de Sabino Arana, la vía de entrada y salida más utilizada a la capital.

Los plazos de este proyecto se han ido incumpliendo sistemáticamente -las previsiones fijaban 2003 como conclusión de las obras- y ha habido importantes modificaciones. Primero se redujo la capacidad a la mitad, al pasar de ocho carriles en los dos sentidos a cuatro, lo que permitirá absorber 35.000 vehículos, la mitad de los que ahora transitan por Sabino Arana. La Diputación pretende que la otra mitad se desvíe a los accesos por el norte, con el desdoblamiento de las carreteras de Enekuri y Santo Domingo.

En los últimos dos años ha habido más cambios, al aceptar parte de las alegaciones vecinales, que han supuesto evitar la partición de los barrios de Altamira, Lezeaga y Santa Ana, o la creación de un acceso directo al Hospital de Basurto. Pero las críticas de los residentes han proseguido, hasta el punto de que el proyecto se iniciará sin concretar si se construirá un viaducto en el barrio de Olabeaga.

El trazado será soterrado en casi un 75% de su longitud, lo que también ha sido censurado por los vecinos por no alcanzar a la totalidad. La Diputación ha argumentado los graves problemas técnicos y el encarecimiento de la obra. Como contrapartida, ha ofrecido más medidas antirruido: habrá nueve pantallas acústicas de entre tres y seis metros de altura. La obra supondrá además el derribo de dos edificios y seis viviendas unifamiliares en el barrio de Santa Ana. La construcción estará jalonada de dificultades, ya que afectará a la ya de por sí saturada A-8 y coincide con el soterramiento en esta zona de las líneas de Feve. Los vecinos de Basurto han presentado demandas administrativas contra la Diputación por los ruidos y los retrasos en el derribo del viaducto de Sabin Arana, que debía haberse eliminado a principios de esta década. Por eso, siguen desconfiando de los plazos y fechas que ofrece la institución foral.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de octubre de 2008