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Crisis financiera mundial | Los problemas de la banca

Los banqueros europeos piden que el BCE inyecte liquidez a largo plazo

Reclaman a Durão Barroso una contabilidad menos agresiva para salir de la crisis

Por pedir, que no sea. El lobby bancario más influyente de Europa, la European Financial Round Table (EFR), aprovechó una reunión con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, y los comisarios Joaquín Almunia (Asuntos Económicos y Monetarios), Neelie Kroes (Competencia) y Charlie McCreevy (Mercado Interior) para pedir medidas que les ayuden a salir del atolladero de la crisis financiera.

El presidente de la CE descarta un plan de rescate como el de EE UU

La obsesión, como no podía ser de otra forma, es la liquidez. Por eso abogaron porque el Banco Central Europeo (BCE) realice emisiones a largo plazo, superiores a los seis meses. También solicitaron que se modifique la norma que obliga a las entidades a contabilizar los activos a precios de mercado.

El jueves por la noche, Durão Barroso invitó a cenar en Bruselas a los miembros del comité de dirección de la EFR, organismo formado por algunas de las entidades financieras más importantes de Europa. El objetivo era conocer sus opiniones ante la reunión de hoy con el presidente francés Nicolas Sarkozy. Francisco González, presidente del BBVA, acudió como miembro de este comité. Además, estuvieron los más altos cargos de ING, Allianz, BNP Paribas, Royal Bank of Scotland, Deutsche Bank, Generali, AXA, UBS, Credit Suisse, Crédit Agricole, Unicredito y Fortis.

Durão Barroso escuchó que la enorme desconfianza entre entidades está elevando la tensión del mercado interbancario, lo que ha provocado que el tipo a un año haya subido ayer hasta el 5,49%, un máximo histórico. Esto perjudica a la economía porque este tipo es referencia para los créditos hipotecarios y otros préstamos. De hecho, el BCE está realizando fuertes inyecciones de liquidez para rebajar las tensiones que están viviendo los bancos esta semana.

Los banqueros creen que la solución pasa por emisiones del BCE a largo plazo, de seis meses en adelante. Ahora se realizan a seis meses como máximo, pero de forma excepcional. Por eso pidieron que Durão Barroso intercediera ante el BCE, ante la indicación de que la decisión le corresponde a la autoridad monetaria.

La otra preocupación es la llamada norma del valor razonable, es decir, la que obliga a poner los activos a precios de mercado. En un momento de caída de los valores bursátiles, la obligación de registrar estas pérdidas en la contabilidad "puede aumentar la profundidad de la crisis", argumentaron. Los banqueros pidieron la supresión de esta obligación, teniendo en cuenta que Estados Unidos lo ha incluido en el plan de rescate.

En su intervención el pasado miércoles, Durão Barroso indicó que debemos "adaptar nuestras reglas de contabilidad a la nueva situación". Precisó que "si otros mercados aplican cambios, no queremos que los bancos europeos estén en una situación de desventaja".

Sin embargo, destacados economistas piensan que la supresión de esta regla puede incrementar la desconfianza entre los inversores. Nicolas Véron, investigador del centro Bruegel, mostró ayer su rechazo a suprimir este criterio porque "las pérdidas de los bancos no son sobre el papel, sino reales". Véron recordó el efecto nefasto que tuvo en Japón que los bancos no tuvieran que reconocer pérdidas.

Por otro lado, Durão Barroso comentó con los banqueros que no habrá plan de salvamento para bancos en la UE. Este lobby coincide en que no es necesaria esta medida.

Los Gobiernos de Bélgica, Holanda y Luxemburgo acordaron ayer separar y nacionalizar "temporalmente" las actividades de

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de octubre de 2008