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Zapatero y Rajoy hablarán de la crisis pero sin expectativas de pacto

Comunidades del PP indignadas por el recorte en sanidad presionan a su líder

Nadie cree en él, pero nadie se atreve a decirlo. Prácticamente todos los dirigentes del PSOE y del PP consultados ven casi imposible que se produzca un gran pacto de Estado sobre economía para afrontar la crisis, pero en público ninguno de los dos partidos quiere aparecer como culpable, como el que rompe la baraja.

Ninguno de los dos partidos desea figurar como culpable de una falta de acuerdo

Por eso, ayer tanto el PSOE como el PP, por boca de sus números dos, José Blanco y Dolores de Cospedal respectivamente, confirmaron que sus líderes, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy se verán en La Moncloa -cuando el presidente ponga fecha- para hablar de la crisis. Pero nada más. Los populares se quejan de que los socialistas han llamado a todos los grupos menos a ellos para negociar los Presupuestos, y ahora se acuerdan del PP, cuando ya los han presentado, lo que les hace dudar de sus intenciones.

El PSOE, por su parte, precisa que el objeto del diálogo no serán los Presupuestos del Estado para 2009 sino la situación de crisis que vive España. En la agenda de los socialistas para esta reunión no entra la firma de un pacto de Estado, sino la comprobación de si, al menos, los dos líderes pueden compartir el diagnóstico de la situación y las propuestas para mitigar la crisis y salir de ella.

En la reunión de la ejecutiva socialista, el vicepresidente económico, Pedro Solbes, explicó las principales cifras de las cuentas del Estado para el próximo año y los tres ejes sobre los que pivotarán: mantenimiento de las políticas sociales, con un alza en las partidas de pensiones, desempleo y dependencia. Un segundo bloque de crecimiento en Investigación y Desarrollo, y en infraestructuras. Estos objetivos son "irrenunciables", proclamó Blanco como anticipo de lo que puede esperar Rajoy de la reunión con Zapatero.

El presidente del Gobierno, según fuentes socialistas, convocará al líder del PP para detener, si es posible, la avalancha de denuncias de Rajoy y su partido de que el Gobierno no hace nada para detener la crisis ni para mitigar sus efectos. Pero en la dirección del PSOE no ven factible un acuerdo.

Rajoy también reunió ayer a la cúpula de su partido, la cual debatió sobre el abrazo del oso que, en su opinión, les está ofreciendo Zapatero. El líder del PP, según fuentes de su entorno, tiene mucho interés en reforzar su imagen de hombre de Estado y, por tanto, mostrar en todo momento su disposición a hablar y presentar medidas contra la crisis. Pero lo que no hará, señalan fuentes de la dirección, es aceptar la exigencia de que deje de criticar la política económica del Gobierno, eje de su oposición, una vez descartado el terrorismo, la justicia y los asuntos sociales como el aborto.

En todo caso, cualquier intención de acercamiento de Rajoy chocará con sus presidentes autonómicos. El líder del PP se reunió ayer con ellos -estaban los dos más importantes, Esperanza Aguirre y Francisco Camps- y todos mostraron su enorme enfado, según algunos presentes, porque el Gobierno haya rechazado este año adelantar los 3.000 millones de euros que prometió en la Conferencia de Presidentes para financiar la sanidad. Todas las comunidades del PP han anunciado recursos ante la Audiencia Nacional contra esta decisión, que los populares aprovecharon para acusar al Gobierno de estar recortando gastos sociales, al contrario de lo que promete.

La ejecutiva socialista expresó su apoyo al Gobierno. "Hay caída de ingresos, los gobiernos autonómicos del PP no pueden pedir un anticipo de unos ingresos que no se han producido", sentenció Maru Menéndez, portavoz socialista en la Asamblea de la Comunidad de Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de septiembre de 2008