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Los Mossos expulsan de un tren a 20 jóvenes por alborotar

Ferrocarrils multa al grupo por ir sin billete y fumando

Los Mossos d'Esquadra tuvieron que desalojar, el pasado domingo, a un voluminoso grupo de jóvenes por armar escándalo en un vagón de los Ferrocarrils de la Generalitat. Los alborotadores eran de estética skin y tomaron el tren en Vilanova del Camí (Anoia) a alrededor de las siete de la mañana, según explicaron ayer a este diario el personal de seguridad privada y un portavoz de la empresa.

El maquinista alertó en seguida a la policía por temor a los disturbios

Los jóvenes iban camino de Barcelona tras pasar la noche (y parte de la mañana) en una discoteca donde suele pincharse música máquina. Era el primer fin de semana que la sala, considerada heredera de Scorpia, abría sus puertas al público, según fuentes municipales. La fiesta acabó pasadas las seis de la mañana. De vuelta a Barcelona, los jóvenes subieron al tren en un estado lamentable.

Los jóvenes, que iban sin billete, fumaron porros, bebieron alcohol y molestaron a otros pasajeros. Desde la cabina del tren, el maquinista y el revisor temieron que la situación se desmadrara. Por eso avisaron en seguida al centro de control de Ferrocarrils, que, a su vez, dio la alerta a los Mossos d'Esquadra.

La policía autonómica tomó las riendas de la situación dos paradas más adelante, sin dar opción a que la fiesta del tren progresara. Los agentes se presentaron en la estación de Sant Esteve Sesrovires y obligaron a los jóvenes a apearse del tren. La intervención fue limpia y, pese al escándalo, ninguno de los jóvenes opuso resistencia, informó un portavoz policial.

En total, una veintena de chicos fueron desalojados del tren. La policía identificó a la mayoría de ellos y abrió dos actas administrativas por posesión y consumo de drogas, según las mismas fuentes. Los agentes calmaron los nervios de los incómodos pasajeros, que tomaron el siguiente tren hacia Barcelona sin causar incidentes. Antes, sin embargo, tuvieron que enfrentarse a los interventores de Ferrocarrils que, bajo el paraguas policial, impusieron a buena parte de los jóvenes dos clases de sanciones: una, por viajar sin billete; la otra, por fumar dentro del tren.

Durante el breve recorrido, los jóvenes no llegaron a causar destrozos en el convoy, remarcó un portavoz de Ferrocarrils. Tampoco hubo ataques o amenazas hacia el resto del pasaje, que continuó su viaje. Los Mossos no tienen constancia de que los jóvenes pertenezcan a una banda de skins.

Un portavoz de Ferrocarrils remarcó la "rápida intervención" de los trabajadores, que alertaron del riesgo nada más ver subir los jóvenes al tren. Los vigilantes de seguridad privada expresaron ayer su malestar por la tensión con la que, a su juicio, tienen que afrontar los viajes a primera hora de la mañana, sobre todo en zonas de ocio nocturno. El Ayuntamiento de Vilanova del Camí llamó a la calma, aunque admitió que el pasado fin de semana llegó gente de toda España, "e incluso de Francia", para asistir al estreno de la nueva discoteca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de septiembre de 2008