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Los inmigrantes frecuentan menos los ambulatorios que los autóctonos

Un estudio concluye que los extranjeros generan menor gasto sanitario

Un grupo de estudiosos acaba de poner en duda uno de los prejuicios surgidos en torno a la inmigración: que hacen un uso masivo de los servicios sanitarios y, de esa forma, colapsan el sistema. Los extranjeros, claro está, van al médico. Pero menos que los autóctonos. Y además, sus visitas generan un gasto menor. Eso es lo que concluye, al menos, un trabajo (Inmigración y salud: estado de salud, necesidad y utilización de los servicios de atención primaria) que acaba de publicar la Secretaría de Inmigración de la Generalitat.

El informe analiza la frecuencia con que los ciudadanos acuden a 17 ambulatorios de Barcelona, Girona y Lleida en los que existe una fuerte presencia de foráneos. Además, evalúa la asistencia al servicio de urgencias de dos hospitales: el hospital del Mar y el hospital universitario Arnau de Vilanova. La conclusión general es que, "en condiciones socioeconómicas similares", precisa el estudio, "la población autóctona utiliza más los servicios de salud de atención primaria que los inmigrantes".

En Barcelona, por ejemplo, los inmigrantes frecuentaron las urgencias el 15% menos que los autóctonos (los datos se refieren a 2004) en todas las especialidades salvo en una: ginecología y obstetricia. De hecho, el servicio que más utilizan las mujeres inmigrantes es la atención materno-infantil, concluye el estudio. Los menores de edad extranjeros también acuden mucho menos (el 32%) al médico que los niños españoles. Los investigadores han constatado que esa misma tendencia se produce en la ciudad de Girona. En este caso, sin embargo, las mujeres inmigrantes se sitúan al mismo nivel que las autóctonas, mientras que son los hombres extranjeros los que se visitan con menor frecuencia.

La excepción, sin embargo, reside en Lleida. Allí son los inmigrantes los que, proporcionalmente, acuden con mayor frecuencia al médico. El servicio de urgencias del hospital Arnau de Vilanova es copado, sobre todo, por varones magrebíes y latinoamericanos.

Los inmigrantes suelen llegar a Cataluña en edad de trabajar. Ésa es la razón por la que la inmensa mayoría (78%) de las atenciones las reciben personas extranjeras entre 16 y 50 años. En el caso de la población autóctona, las cifras están más repartidas. Sólo un pequeño porcentaje de inmigrantes que acuden al ambulatorio son ancianos.

El estudio destaca que, en las tres ciudades analizadas, el gasto sanitario es menor cuando los pacientes son inmigrantes. En Lleida, por ejemplo, el desembolso farmacéutico hecho por la población autóctona fue el 41% superior al de los inmigrantes. El estudio, elaborado por ocho investigadores de universidades y otros organismos, constata que, en Barcelona, el coste medio de asistencia se situó en los 11,66 euros para los autóctonos. Esta cifra, en el caso de los inmigrantes, fue mucho más baja (7,21 euros). Las urgencias son, prosigue el estudio, "entre el 10% y el 17% menos costosas" cuando el paciente es extranjero.

El objetivo del estudio es "conocer el coste que supone para la Administración" prestar el servicio sanitario a toda la población, para mejorar la distribución de recursos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de agosto de 2008