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Guerra en el Cáucaso

Europa y EE UU envían mediadores a detener la lucha

Bush advierte a Moscú contra los ataques lejos de la zona de conflicto

Los países occidentales desplegaron ayer varias iniciativas diplomáticas para intentar detener la guerra entre Rusia y Georgia. Los ministros de Exteriores de la Unión Europea tienen previsto reunirse mañana en París, según indicó el ministro de Asuntos Exteriores de Suecia, Carl Bildt, aunque el encuentro no ha sido confirmado oficialmente. Paralelamente, una delegación conjunta de la OTAN, la Organización para la Seguridad y Cooperación Europea (OSCE), la Unión Europea y Estados Unidos tenía previsto desplazarse anoche a Georgia para intentar establecer las negociaciones entre Moscú y Tiblisi.

EE UU manifiesta su apoyo a la integridad territorial de Georgia

Polonia pide a la presidencia francesa una cumbre europea sobre la guerra

Por su parte, el Alto Representante para la Política Exterior y Seguridad Común de la UE, Javier Solana, tenía previsto mantener conversaciones telefónicas con el presidente de Ucrania, Viktor Yúshenko, y el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, con el objetivo de "restablecer la paz". En los días anteriores, Solana mantuvo conversaciones con el presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, y el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov. Peter Semneby, representante especial de la UE para el Sur del Cáucaso, se dirigió ayer a la región.

Bildt dijo que "era necesario una reacción muy fuerte por parte de la Unión", para reconducir la situación. El titular de Exteriores sueco indicó que era posible una cumbre formal de la Unión durante la semana. La petición de una cumbre extraordinaria de la UE fue propuesta a la presidencia francesa por el ministro de Asuntos Exteriores de Polonia, Radoslaw Sikorski.

El Gobierno de Varsovia y las tres repúblicas bálticas condenaron la actuación de Rusia. En esta línea el presidente polaco, Lech Kaczynski, manifestó que la intervención rusa "es un acto de agresión que vulnera el derecho internacional".

Fuentes de la OTAN insistieron en el llamamiento efectuado por su secretario general, Jaap de Hoop Scheffer, en el que pedía a las partes involucradas a detener la violencia de forma inmediata. Una portavoz de la Alianza manifestó que la "la petición de la OTAN es el cese inmediato de las operaciones militares y que las partes empiecen a negociar sobre la base del respeto de la total integridad territorial de Georgia". Sin embargo, para el embajador ruso en la OTAN, Dmitri Rogozin, "lo que tenemos hoy en Osetia del Sur sólo puede llamarse limpieza étnica y genocidio".

El ministro Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, manifestó ayer desde Pekín, que consideraba lamentable que el conflicto de Osetia del Sur haya ocurrido "durante la tregua olímpica". Moratinos confió en que los contactos al más alto nivel contribuyan a resolver la situación. El primer ministro ruso, Vladímir Putin, y el presidente de Estados Unidos, George Bush, que coincidieron en la inauguración de los Juegos Olímpicos, abordaron el asunto, en curso de su encuentro con el presidente chino Hu Jintao.

El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, informó a Bush por teléfono de la grave situación de la población civil en Osetia del Sur, informa la agencia Efe. Bush llamó a Rusia y a Georgia a detener el conflicto, y expresó su apoyo a la integridad territorial georgiana. Para el presidente de EE UU, los ataques de Rusia lejos de "la zona de conflicto" suponen una "peligrosa escalada" de la crisis, por lo que instó a Moscú a cesar inmediatamente los bombardeos.

El grupo de expertos del Consejo Europeo en Relaciones Exteriores, (ECFR) criticó la pasividad e la UE en el conflicto. "Durante los últimos tres años, la UE tuvo la oportunidad de comprometerse con las partes pero parece haber desaprovechado la oportunidad", señaló Nico Popescu, experto para el Sur del Cáucaso de este think tank con sede en Londres. El ECFR advirtió que los pacificadores rusos ya no actúan como tales en la región.

Elmar Brok, europarlamentario del Partido Popular Europeo y Gunnar Hökmark, vicepresidente de este grupo en la Eurocámara, manifestaron que el "ataque y la intervención militar de Rusia en Georgia "eran inaceptables y estaban en conflicto con la legislación internacional y la soberanía de los estados libres e independientes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de agosto de 2008