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Cataluña cierra filas ante Solbes por la financiación autonómica

CiU, dispuesta a seguir "todos a una" contra el Gobierno

La posición del Gobierno en relación al nuevo modelo de financiación autonómica, afianzada ayer por su vicepresidente segundo, Pedro Solbes, en las páginas de este diario, ha reforzado el frente común catalán, a punto de resquebrajarse a finales de la semana pasada por el desmarque de CiU.

Artur Mas, presidente de la federación nacionalista, que brindó su apoyo al Gobierno catalán para rechazar la propuesta de Solbes, amagó la semana pasada con presentar una propuesta alternativa si se llegaba al 9 de agosto sin acuerdo. Eso sentó como un tiro al Ejecutivo que preside José Montilla, cuyo consejero de Economía, Antoni Castells, le acusó de "disparar" contra la Generalitat.

El diputado autonómico Quico Homs, el interlocutor de CiU, se reunió con Castells tras el desencuentro y la federación nacionalista parece dispuesta a seguir "todos a una", explicaron ayer fuentes conocedoras del encuentro. Habrá más antes del sábado. Las declaraciones de Solbes escudándose en el cumplimiento de la Constitución para mantener el pulso a Montilla y rechazar poner límites a la solidaridad, ha actuado de bálsamo para que el frente unitario catalán se mantenga.

"Las palabras de Solbes suponen un nuevo revés al Estatut. Que sepamos, la Constitución no fija un criterio objetivo y para todos sobre cómo aplicar la solidaridad. Tampoco sobre el particular modelo del País Vasco y Navarra, por cierto. Se establece en la LOFCA. Las declaraciones de Solbes no ayudan a conseguir un acuerdo", señalaron fuentes de CiU.

El Gobierno catalán y los grupos que lo apoyan pusieron sordina a las afirmaciones del ministro de Economía. Por estrategia negociadora, dijeron. Como también lo es, juzgó ayer desde México la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, la advertencia de "radicalización" lanzada anteayer por el portavoz del PSC, Miquel Iceta, informa Ana Alfageme.

Galicia y Asturias, en cambio, aprovecharon para echar más leña al fuego. "Es un error por parte de Cataluña plantear el debate de la solidaridad en estos términos: la nivelación no se puede limitar", dijo el consejero gallego de Economía, José Ramón Fernández. Su colega asturiano, Jaime Rabanal, añadió que Cataluña "quiere que se cumpla el Estatuto, pero antes hay que cumplir la Constitución", informa Claudi Pérez. Galicia y Asturias forman parte del denominado frente noroeste junto a otras cuatro comunidades.

El secretario federal de Política Económica del PSOE, Octavio Granado, insistió ayer en que la propuesta del Gobierno central es "respetuosa" con lo que establece el Estatuto catalán. "Nos hubiera gustado alcanzar un acuerdo con todas las comunidades autónomas antes del 9 de agosto", afirmó Granado, quien achacó el distanciamiento entre las posiciones del Gobierno y la Generalitat a que "en este momento de la negociación, todas las comunidades hacen una defensa muy firme de sus intereses", informa Alejando Bolaños.

Sobre el incumplimiento del plazo fijado en el Estatuto, el dirigente del PSOE recordó que "los acuerdos son cosa de dos, y ésta es la primera vez que hay una propuesta transparente y concreta del Gobierno para negociar un modelo de financiación. Con este Gobierno, la financiación se discute en la plaza pública, y no en habitaciones privadas como antes".

Un ex diputado de ERC llama "malnacidos" a los extremeños

El ex diputado de Esquerra Republicana Joan Puig se solidarizó ayer mediante su blog con el concejal de Iniciativa per Catalunya Lluís Suñé, quien la semana pasada planteó que los catalanes apadrinen niños extremeños como muestra de solidaridad territorial. Suñé, que se disculpó de sus declaraciones, recibió ayer el apoyo de Puig, ahora concejal en Blanes (Girona), quien considera, además, que los extremeños son unos "malnacidos" por no agradecer la solidaridad de los catalanes.

En un apunte en su blog, Puig mostró su "simpatía" con Suñé, e instó al alcalde de Mérida, Ángel Calle, a "disculparse" por haber insultado al concejal ecosocialista -le llamó "hijo de puta"-. "Les guste o no, nuestra solidaridad les ha permitido superarnos [a los catalanes] en calidad de vida, y es de mal nacidos no reconocerlo", censuró Puig.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de agosto de 2008

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