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Editorial:

Receta equivocada

La compra de suelo privado para VPO retrasará el ajuste inmobiliario y no bajará los precios

La ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, acaba de anunciar que el Gobierno invertirá 300 millones de euros en comprar suelo privado para construir viviendas de protección oficial (VPO). Hasta ahora, las medidas del Gobierno contra la crisis no se han caracterizado precisamente por su contundencia o brillantez, pero ésta parece de dudosa eficacia y flagrante inoportunidad. Da la impresión de que la ministra, quizá impulsada por las declaraciones públicas del ministro de Industria pidiendo la adquisición de suelo ahora que está barato por el crash inmobiliario, se ha equivocado de receta; y que Economía se ha resignado a aceptar la medida con la esperanza de que, por irrisoria, cause el menor daño posible.

En primer lugar, la compra de suelo privado con dinero público contradice el principio aceptado de que la Administración no debe acudir al rescate, en poco o en mucho, de empresas privadas. Promotores, constructores y especuladores de suelo se han apresurado a coger el rábano por las hojas y opinar que la medida es insuficiente, porque afecta apenas a una milésima parte del suelo atrapado por la crisis en manos privadas. Con lo cual, la ministra ha dado pie a los inversores privados a que tergiversen el sentido de la operación, se ha ganado una reprimenda innecesaria y ha transmitido indirectamente la percepción de que no hay suelo público para construir VPO.

El fondo de la adquisición es tanto o más discutible. Casi al mismo tiempo que anunciaba la inversión en suelo privado, Beatriz Corredor explicaba que los promotores tenían en cartera 800.000 viviendas sin vender y que tardarían unos tres años en digerir ese stock. El ajuste del mercado sólo puede producirse mediante una reducción de precios que facilite la venta de ese stock. No parece muy oportuno que en pleno ajuste para reducir la oferta se anuncie un aumento de viviendas en construcción, aunque sean VPO. Porque las VPO en propiedad acaban comportándose en el mercado como las viviendas del mercado libre.

El ministerio debería analizar y proponer mejores fórmulas que tengan algún efecto sobre el mercado. Tiene dónde elegir, desde conceder VPO en régimen de alquiler hasta facilitar suelo en régimen de concesión temporal, o examinar la fiscalidad británica sobre la propiedad. Comprar suelo privado con dinero público no es una de ellas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de julio de 2008