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Medicina en la UB es ya la carrera que requiere la mayor nota de corte

Ocho de cada 10 alumnos logran acceder a una plaza en la carrera solicitada

La nota de corte más alta del próximo curso en Cataluña, un 8,60, corresponde a la carrera de Medicina en la Universidad de Barcelona. Lidera un pelotón de cabeza en el que llevaba años y desbanca a Biotecnología en la Universidad Autónoma de Barcelona, que ocupa ahora el segundo lugar con un 8,56. Les siguen, como viene siendo habitual, Comunicación Audiovisual en la Pompeu Fabra (8,48) y Aeronáutica en la Politécnica de Cataluña (8,40). Los datos se desprenden de la primera asignación de plazas en las siete universidades públicas catalanas y en la de Vic, que hizo pública ayer el Comisionado para Universidades. Ocho de cada diez alumnos de los 44.085 que lo solicitaban podrán cursar la carrera que desean.

Medicina también encabeza este año la lista de carreras más demandadas, con 3.477 aspirantes, de los que 2.304 no han logrado uno de las 1.073 puestos que ofrecen las universidades.

Este año tampoco hay cambios en el liderato de la lista. Sí cambia el segundo puesto, en el que otra carrera del ámbito sanitario, Enfermería, entra en el podio de los tres primeros y desplaza a Empresariales. El tercer lugar lo ocupa Magisterio en la especialidad de educación infantil.

Las diferencias entre las carreras más demandadas y las que exigen las notas más altas para entrar surgen de las distintas relaciones entre la oferta y la demanda de plazas. Medicina, que no baja del 8 en ninguno de los centros en los que se imparte, está alta en ambas listas.

Ante esta situación, que contrasta con la falta de médicos en el sistema sanitario, la comisionada de Universidades, Blanca Palmada, dijo que "no descarta en absoluto" aumentar la oferta de plazas en los próximos años, pero siempre vigilando no desbordar las plazas de MIR, allí donde el médico realiza la especialidad. El presidente del Colegio de Médicos de Barcelona, Miquel Bruguera, saludó esta posibilidad, siempre que las nuevas plazas mantengan la calidad. Los dos criticaron que la concentración de estudiantes de fuera de Cataluña en carreras como Medicina excluya a estudiantes catalanes con vocación para esta profesión.

La otra cara de la moneda la ofrecen estudios en ciencias experimentales, ingenierías y filologías, que tienen poca demanda. Palmada aseguró, sin embargo, que este año se ha conseguido "frenar el bajón de las ingenierías" y que en otoño se lanzará un plan anunciado ya hace tiempo, EnginyCat, para fomentar las vocaciones en este campo. También subrayó que la baja demanda de Filología Catalana (este año hay 104 solicitantes) hace temer que en el futuro falten docentes de esta lengua en la educación secundaria.

El proceso de reparto de plazas en las universidades públicas no acabará hasta octubre, cuando se asignen las plazas que quedan o las que quedarán libres porque los solicitantes que las han obtenido no las cubren. Es posible, pues, que algunos de los 6.969 alumnos que aún no tienen plaza en la carrera que quieren la puedan conseguir.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de julio de 2008