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Reportaje:

Ideas y estética en Tabakalera

Cildo Meireles será uno de los protagonistas de la exposición 'No es neutral'

Pasaban ayer unos minutos de las cuatro de la tarde cuando el ruido de miles de monedas al chocar con el suelo rompió el silencio en Tabakalera. La instalación del artista brasileño Cildo Meireles Missão/Missões (Cómo construir catedrales) tomaba cuerpo en la vieja fábrica de tabaco de San Sebastián. Es una de las 32 obras de 24 artistas que a partir del sábado se podrán ver allí en No es neutral, una gran exposición de arte contemporáneo de América Latina compuesta por fondos de la colección Daros-Latinamérica de Zurich.

"Es el montaje más complicado", destacó la coordinadora de actividades de Tabakalera, Clara Montero. Y es que la pieza consta de 2.000 huesos de vaca que cuelgan del techo y 600.000 cruzeiros (antigua moneda brasileña) esparcidos por el suelo. Techo y suelo están unidos por una columna de 800 hostias. Todos estos elementos están rodeados por una cortina negra, que el visitante deberá abrir para contemplar, vivir y comprender la obra.

En una especie de aperitivo de la muestra, Montero apuntó algunas de las claves de la instalación de Meireles, Premio Velázquez de Artes Plásticas 2008. El artista realizó este trabajo en 1987 para una exposición organizada en Brasil sobre las misiones cristianas en este país y en Argentina. Y en él se aprecia la vertiente política de su creación, siempre huyendo de lo panfletario, y su juego con el arte conceptual, pero alejándose del exceso verbal aburrido, según ha explicado él mismo en diversas ocasiones.

Meireles ideó Missão/Missões como "una ecuación" según la cual "el poder espiritual", simbolizado por las hostias, "más el poder material", plasmado en las monedas, "de-sencadena la tragedia", representada a través de los huesos, detalló la coordinadora de actividades de Tabakalera.

"Es un artista conceptual importante, pero no quiere que las obras de arte tengan sólo un valor intelectual. Pretende que ofrezcan al espectador una experiencia estética y sensorial", insistió, invitando así al público a pisar las monedas y observar de cerca los huesos y las hostias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de julio de 2008