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La mayor suspensión de pagos de la historia

La deuda total del grupo supera los 7.000 millones

La banca podrá quedarse en un año con los inmuebles - Las entidades tratarán de ejecutar las garantías sobre las filiales extranjeras

Martinsa-Fadesa presentó ayer ante el Juzgado de lo Mercantil número 1 de A Coruña la solicitud de concurso de acreedores. Fuentes cercanas a los acreedores, conocedoras de la situación financiera de la empresa, aseguran que la deuda total del grupo supera los 7.000 millones de euros, pues a los aproximadamente 5.200 de deuda con entidades de crédito hay que sumar las cantidades que se deben a acreedores comerciales y otras deudas.

De los casi 4.000 millones del crédito sindicado de Martinsa, 2.579 millones proceden del crédito con el que Fernando Martín compró Fadesa, y 1.411 de la refinanciación a corto plazo. Hay otros 1.110 millones en crédito vinculado a las promociones.

En todo caso, la compañía no ha facilitado la cifra de pasivo del concurso de acreedores. Una parte de esos 7.000 millones puede no formar parte del proceso concursal por pertenecer a filiales. Precisamente, el primer paso en el proceso judicial que ahora se abre será determinar los activos y los pasivos, lo que puede demorarse hasta cinco o seis meses, según fuentes jurídicas. Tras ello se discutirá el convenio de acreedores (con posibles quitas o aplazamientos de la deuda y un plan de viabilidad) o se abrirá el proceso de liquidación.

Casi todos los inmuebles de Martinsa están hipotecados como garantía de los préstamos. De acuerdo con la nueva ley concursal, previsiblemente esas hipotecas no podrán ejecutarse hasta que pase un año. Tras ese plazo, los bancos podrían ejecutarlas y quedarse casi todos los inmuebles. Más aún, los acreedores también tienen pignoradas las acciones de sociedades filiales en el extranjero y podrían plantearse ejecutar esas prendas de inmediato.

Fuentes cercanas al proceso indican que buena parte de los acreedores no confía en la viabilidad de la empresa, pero que no necesariamente elegirán la ejecución individualizada. Pueden optar por un convenio que incluya una venta ordenada (sin perder por ello sus prendas o hipotecas). En la batalla legal que se prepara, también cabe que alguna de las partes intente impugnar las garantías más recientes.

Al anunciar el concurso de acreedores, Martinsa subrayó que los casi 10.804 millones en los que CB Richard Ellis había tasado su patrimonio inmobiliario aseguraban la viabilidad del proyecto. El detalle que la promotora olvidó es que la cartera de suelo y promociones que valía casi 11.000 millones a finales de 2008 se ha depreciado a un ritmo estrepitoso por la crisis del sector. "No se puede saber cuánto vale ahora esa cartera porque el del suelo es ahora un mercado ilíquido, no se vende nada", explican fuentes del sector que prefieren guardar el anonimato. "El valor de los activos no cubre ni la mitad de la deuda, No hay ninguna oportunidad para salvarla", sentencia otra fuente cercana a los acreedores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de julio de 2008