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Cumbre de los países ricos en Japón

Sarkozy anuncia que irá a la ceremonia de apertura de los Juegos

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, aclaró finalmente que estará presente en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín, el próximo 8 de agosto, representando a la Unión Europea y a su país. Sarkozy se lo confirmó a su par chino, Hu Jintao, en la reunión bilateral que mantuvieron en el transcurso de la cumbre del G-8.

El anuncio pone fin a una época tensa en las relaciones entre China y Francia que comenzó en abril pasado, cuando varias manifestaciones protibetanas, tras la represión de las revueltas de marzo en la capital de Tíbet (Lhasa) y otras regiones vecinas, interrumpieron el recorrido de la antorcha olímpica a su paso por la capital francesa. Allí, muchos activistas aprovecharon para protestar contra la política china en Tíbet, al tiempo que pidieron a los dirigentes occidentales boicotear la apertura de los Juegos Olímpicos.

Sarkozy estuvo dudando durante los últimos meses sobre si acudir a la ceremonia de inauguración. En marzo afirmó que "todas las opciones" estaban abiertas y que no cerraba la puerta a nada. Además, manifestó que su presencia en los Juegos Olímpicos dependía de la voluntad de China para reunirse con el Dalai Lama —el líder espiritual tibetano en el exilio— un comentario que irritó a Pekín porque considera que la cuestión de Tíbet es un "asunto interno".

A principios de mayo, Pekín reanudó el diálogo con los representantes del Dalai Lama y las conversaciones se estancaron casi de inmediato. Hace menos de dos semanas, el Gobierno chino volvió a convocar a los tibetanos para intentar por segunda vez negociar un acuerdo. Pero, otra vez, los disidentes denunciaron que había sido sólo una maniobra de Pekín para mejorar su imagen.

Reporteros Sin Fronteras (RSF) reaccionó acusando al presidente francés de traicionar a los disidentes chinos, al Dalai Lama y a sí mismo por asistir a la ceremonia olímpica. "Aquellos que están en prisión no podrán contar con Francia para ayudarles a una pronta liberación. Aquellos que sufren la vigilancia y el acoso tendrán que hacerlo sin el apoyo de Sarkozy", destacó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de julio de 2008