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El desafío iraní

Obama denuncia la "gran amenaza" iraní

El republicano McCain subraya la necesidad del escudo antimisiles

El candidato demócrata a la presidencia de EE UU, el senador Barack Obama, endureció ayer sus planteamientos sobre cómo enfrentarse a un posible ataque de Irán a Israel. Obama calificó a Irán de "grave amenaza" y pidió una "diplomacia agresiva" para evitar un nuevo conflicto armado. "Creo que este ataque demuestra la necesidad de establecer una política que ejerza presión sobre Irán para que cambie de actitud", dijo Obama en una entrevista concedida a la cadena de televisión CBS. "Sinceramente, no hemos hecho nada al respecto en estos años pasados".

El senador demócrata pide una "diplomacia agresiva" para evitar un conflicto armado

El senador criticó duramente a la Administración del presidente George W. Bush por "no acompañar su agresiva retórica con sanciones económicas". Se refería a un informe de la agencia Associated Press que reveló el martes que, desde la llegada de Bush a la Casa Blanca, las exportaciones de EE UU a Irán han crecido un 1.300%, pasando de 8 a 146 millones de dólares en 7 años (de 5 a 93 millones de euros). Obama criticó que Bush incluyera a los ayatolás en el célebre eje del mal mientras permitía que se exportara todo tipo de bienes a Irán. "Son este tipo de mensajes contradictorios lo que nos ha llevado a la situación en la que estamos ahora", dijo.

Obama prometió endurecer las sanciones si llega a la presidencia en noviembre. Se distanciaba así de declaraciones pasadas, en las que había abogado por soluciones menos duras. En un debate el pasado mes de febrero admitió que, de llegar a la presidencia, estaría dispuesto a sentarse a dialogar "sin condiciones" con líderes como el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, y recalcó que "es importante para EE UU dialogar con los amigos y con los enemigos".

Su contrincante, el senador de Arizona John McCain, mantuvo inamovible su discurso de halcón dispuesto a reforzar las defensas militares para disuadir a Teherán de un posible ataque. Recalcó que Irán es una amenaza "para sus vecinos, para la región entera y especialmente para Israel". El candidato republicano hizo suyos los argumentos de Bush de que es necesario construir un escudo antimisiles con base en Europa del Este, pese a las reticencias de Rusia. "Trabajar con nuestros aliados europeos es la mejor forma de enfrentarse al riesgo que supone Irán", dijo, rechazando las "concesiones unilaterales que socavan la diplomacia multilateral". McCain advertía a los aliados europeos de EE UU en contra de una posible oposición al plan de instalar 10 interceptores de misiles en la República Checa y en Polonia.

El día anterior a la demostración de fuerza de Teherán, McCain había ilustrado su oposición al régimen de los ayatolás con una broma. Cuando se le preguntó por la abultada cifra de exportaciones de tabaco a Irán dijo: "Puede ser una forma más de matarles". Después añadió que se trataba sólo de "una broma".

Ayer no hubo más lugar para bromas una vez que se confirmó el ejercicio militar iraní en el golfo Pérsico. La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, de visita oficial en Bulgaria, utilizó esta prueba para argumentar que "la amenaza de los misiles no es imaginaria", aunque el jefe del Pentágono, Robert Gates, consideró que con ello EE UU e Irán no están más cerca de una confrontación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de julio de 2008