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La vivienda nueva ya cae en toda España

El descenso de los precios, del 1,2% en el semestre, es el mayor en dos décadas

Otro mito más que la crisis inmobiliaria envía a la papelera. En esta ocasión, el de que los pisos de primera mano no pueden perder valor. Pues lo han hecho y, en algunos casos, con una fuerza inusitada. Durante el primer semestre del año, el precio de la vivienda nueva cayó en las capitales de provincia un 1,2% de media. Se reduce así ligeramente lo que se paga por metro cuadrado, quedándose en 2.871 euros.

Los pisos pequeños y mal comunicados son los que más valor van a perder

Otro mito más que la crisis inmobiliaria envía a la papelera. En esta ocasión, el de que los pisos de primera mano no pueden perder valor. Pues lo han hecho y, en algunos casos, con una fuerza inusitada. Durante el primer semestre del año, el precio de la vivienda nueva cayó en las capitales de provincia un 1,2% de media. Se reduce así ligeramente lo que se paga por metro cuadrado, quedándose en 2.871 euros.

Al mismo tiempo que muchos inmobiliarios se esforzaban en explicar que la estructura de costes de sus empresas les impedían reducir precios, en el mercado ocurría lo contrario. Así lo certifica la Sociedad de Tasación, que en su informe semestral refleja caídas en 35 de las 50 capitales de provincia. Y lo mismo ha ocurrido en la mayoría de los 300 municipios analizados, que han experimentado un descenso medio en torno al 1% y el 1,5%. Hay que tener en cuenta que éstas son caídas nominales. Es decir, que si al 1,2% se le añade la inflación del semestre, las cosas son más graves porque el descenso real llega al 3,4%.

Los más afectados por el crack del ladrillo son los municipios de la costa, como Las Palmas de Gran Canaria, donde el descenso en sólo seis meses ha sido del 6%. Algo parecido ha ocurrido en poblaciones centradas en la segunda residencia, uno de los segmentos más castigados por la crisis actual, como Fuengirola y Torremolinos.

El descenso de 2008 es el mayor del que tiene constancia la Sociedad de Tasación, que elabora este informe desde 1985. También hubo números negativos entre 1991 y 1993, con caídas semestrales que oscilaron entre el 0,1% y el 0,8%. España vivía entonces inmersa en una crisis que comenzó por las tensiones monetarias y derivó en un fuerte incremento del paro y un golpe importante para la industria y el consumo.

El presidente de la sociedad que hace el estudio, José Luis Estevas-Guilmain, prevé que la caída de precios continúe los próximos meses, con lo que el dato anual se acercaría al 2,5%. Hay voces más críticas, como la del experto inmobiliario José Barta, que considera que el mercado está viviendo un ajuste más violento del que se deduce al leer el informe. Según Barta, los tasadores tienen incentivos para hacer sus cálculos al alza y esto minimiza las caídas que se están dando. "Los bancos prefieren que el comprador finalista asuma la hipoteca por la casa, antes que se la queden los promotores, ya que están teniendo más problemas para hacer frente a los pagos. Por eso favorecerán las tasaciones al alza", explica.

Paloma Taltavull, directora de estudios inmobiliarios en la Universidad de Alicante, cree que si no hay sorpresas negativas, la crisis actual será parecida a la de los años noventa. "Pero si la economía entra en recesión, esto se va a poner mucho más feo", asegura.

Los agentes de la propiedad dan cifras más rotundas. Según el presidente del Colegio Oficial, Santiago Baena, el precio de la vivienda ya ha descendido un 30% desde el inicio de la desaceleración económica. El próximo mes de septiembre se intensificarán los "momentos negros" para la venta en las provincias costeras, aseguró ayer. Según Baena, los precios "comenzarán a estabilizarse e incluso a subir, pero no al ritmo de antes", informa Efe.

Si se abre el foco sobre los últimos doce meses, la caída se queda en un 0,1%. Casi tocando el cero, pero a una diferencia abismal de la tasa del 7,4% a la que crecieron los precios entre junio de 2006 y de 2007.

Y el panorama del sector residencial es más pesimista todavía. Porque todas las estadísticas muestran cómo los pisos usados están notando más la crisis que los nuevos. Así que, si éstos pierden valor, los de segunda mano lo harán mucho más rápido. Los últimos datos oficiales daban cuenta de que entre enero y marzo los precios de la vivienda nueva crecieron un 1,2%, mientras que la usada se revalorizó sólo un 0,8%.

El goteo diario de indicadores no es halagüeño. Además de que las tensiones financieras por la falta de liquidez no remiten, el coste de financiar la compra de la vivienda está en máximos históricos. El Euríbor hipotecario de junio ha cerrado a 5,361%.

¿Cuáles son las viviendas a las que les afectará más los malos momentos que vive el ladrillo? "Las que más se inflaron artificialmente en los años del boom. Los pisos pequeños de una o dos habitaciones que se pagaron a precios de oro", responde José Barta. El presidente de la Sociedad de Tasación apunta en otra dirección: "Perderán más valor los pisos mal comunicados, los que se construyeron en las nuevas zonas de desarrollo con un deficiente tejido comercial".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de julio de 2008