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EE UU examina a 20 entidades por el fraude de las hipotecas 'basura'

Los correos electrónicos de Bear Stearns revelan abusos de mercado

Ralph Cioffi aseguró a sus clientes de Bear Stearns que los dos fondos especulativos que gestionaba en Bear Stearns eran una buena oportunidad de inversión. Mentía. Los intercambios de correo electrónico que mantenía con sus colegas revelan que Cioffi tenía serias dudas sobre la salud financiera de las carteras que manejaba, invertidas en activos vinculados a hipotecas subprime (de alto riesgo o basura). Otras grandes instituciones financieras -en torno a una veintena- están siendo investigadas por su participación en el fraude hipotecario.

El FMI descarta ahora que la economía de EE UU entre en recesión

El Fondo no ve probable un alza de tipos por la debilidad del mercado laboral

"Temo por este mercado", afirma Cioffi en uno de los correos que están en manos del fiscal que lleva el caso en Brooklyn. El mensaje, fechado en marzo de 2007, demuestra que ya entonces estaba caminando por el filo de la navaja. "O se colapsa o es la mejor oportunidad de negocio nunca vista", prosigue. Cioffi fue detenido el pasado jueves por agentes del FBI en su domicilio. Junto a él también fue puesto a disposición judicial Matthew Tannin, al que cita en el mensaje.

Cioffi y Tannin han abierto esta semana un nuevo capítulo en la debacle de las subprime. En otro correo, ambos gestores coinciden en calificar la situación como "muy fea". En lugar de ser honestos y alertar a sus clientes, les engañaron con rebajas en el riesgo al que estaban expuestas sus carteras, para evitar la fuga.

Ralf Cioffi retiró dos millones de dólares que había invertido, mientras Matthew Tannin se jactaba ante sus colegas de estar convenciendo a más gente para que inyectara dinero. Los fondos de alto riesgo que gestionaban en Bear Stearns se colapsaron poco después, generando unas pérdidas de 1.400 millones a sus clientes, y su caída arrastró al conjunto del mercado financiero a una crisis que despertó en Wall Street y en otros parqués las pesadillas de la Gran Depresión.

Tannin y Cioffi son hasta ahora los máximos exponentes de la crisis, y a diferencia de escándalos anteriores, los correos electrónicos pueden ayudar a demostrar que actuaban con mala fe. Desde marzo, las autoridades judiciales han presentado cargos criminales contra 406 personas por fraude en el mercado hipotecario, en el marco de la Operación Hipoteca Maligna. Mark Filip, fiscal general adjunto en el Departamento de Justicia, explicó que hay otras grandes instituciones investigadas. Se habla de una veintena entre firmas hipotecarias, bancos de inversión, hedge funds y compañías de calificación de riesgos.

A pesar de las detenciones, la crisis dista mucho de ser un caso cerrado. El Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó ayer de que la continuidad de los problemas en el sector inmobiliario seguirá lastrando el crecimiento en EE UU, sobre todo si la morosidad de las hipotecas acelera la caída del precio de la vivienda. Sin embargo, la institución ofreció una imagen más optimista que en la última cumbre de primavera, hasta el punto de que ya no habla de un escenario de recesión.

John Lipsky, número dos del FMI, aseguró que la desaceleración "está siendo menor de lo que se temía" y auguró un repunte gradual del crecimiento a comienzos del año próximo. El FMI atribuye esta recuperación al efecto combinado de los estímulos monetarios -rebajas de tipos e inyecciones de liquidez- y fiscales. "Se ha evitado un aterrizaje brusco", remachó.

El Fondo proyecta ahora que la economía de EE UU crecerá este año cerca del 1%, el doble de lo que decía en abril. Entonces habló de una contracción de medio punto del PIB entre el cuarto trimestre de 2007 y el cuatro trimestre de 2008, que ahora sustituye por "estancamiento". El FMI cree que el alza de precios de los alimentos y la energía podría obligar a EE UU a subir tipos, pero no lo cree probable mientras el mercado laboral se debilite.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de junio de 2008