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Reportaje:

Desbordados por la basura

15 vertederos urbanos están llenos y siguen funcionando - Los residuos han crecido en España un 46% en 10 años

La basura se sale: 15 de los más de 120 vertederos urbanos españoles se encuentran llenos pero siguen funcionando. Y entre el otro centenar las irregularidades se suceden por la contaminación del suelo o los malos olores. En España, donde cada año se generan más de 25 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos, se hace justo lo contrario de lo dictado por la Unión Europea. La directiva 99/31/CE, traspuesta en 2001, dice que la eliminación de residuos en vertedero es la última opción para el tratamiento de los residuos y que en ocho años (o sea para 2009), se debe reducir a la mitad de la basura orgánica respecto a 1995. Nada más alejado de la realidad: hasta 2005 -últimos datos oficia-les- los residuos urbanos han crecido un 46% y se generan 1,4 kilos por habitante y día. "El crecimiento se produce además cuando el Plan Nacional de Residuos 2000-2006 fijaba como objetivo reducir los residuos a la cota de 1996", dice Greenpeace.

El escaso reciclaje, que ronda el 10%, explica la saturación

Las irregularidades se suceden por la contaminación o los malos olores

Como la gestión de los residuos sólidos urbanos es competencia de las comunidades autónomas, la situación es muy desigual. La Comunidad Valenciana, Canarias y Galicia concentran la mayoría de los vertederos saturados. En Euskadi se ha llegado a un acuerdo para que la basura del vertedero de San Marcos, en San Sebastián, que tenía que haberse cerrado hace dos años, se traslade en los próximos cuatro años a un basurero de Vizcaya.

La situación en la Comunidad Valenciana es la más acuciante. El Gobierno autónomo aprobó un plan de residuos en 1997 para solucionar los problemas en cinco años pero todavía no se ha abierto ninguna de la quincena de nuevos vertederos previstos. El basurero del área metropolitana de Valencia se sale de sus costuras desde hace años y se construyen a marchas forzadas dos que lo reemplacen. En Sagunto se ven obligados a trasladar la basura a la población murciana de Jumilla a la espera de contar con un vertedero. La urgencia es tal que la empresa adjudicataria de la nueva planta en Sagunto ha pedido permiso al Gobierno para empezar a llevar basura a vertedero antes de poder tratar los desechos.

En Canarias, la mayoría de sus ocho vertederos se encuentran a rebosar. Y hay agravantes, como el de La Palma que no tiene autorización para funcionar, señalan los ecologistas, y en Gran Canaria la planta de biometanización (que aprovecha el metano generado por la basura) está parada "porque no se separa la materia orgánica". Galicia tiene saturados sus principales vertederos. El de Nostían (A Coruña) sólo recicla el 55% de las basuras que recibe, cuando el objetivo era del 72%. Unos porcentajes elevados porque la planta fue diseñada para tratar separadamente la materia orgánica y la inorgánica. El vertedero de Sogama (Cerceda), inaugurado en 2002 y el más grande de España (supera en un 40% la capacidad de Valdemingómez en Madrid), nunca ha dado abasto y sólo recicla un 14% de la basura.

En Castilla y León no hay ningún vertedero lleno pero el problema, señala Ecologistas en Acción, es que sólo dos de los 10 urbanos tienen la llamada autorización ambiental integrada, un requisito fijado por la UE. En Murcia, los ecologistas van a presentar una denuncia a la fiscalía porque los lixiviados (el agua contaminada que se filtra por la basura) de los basureros de Ulea y Alcantarilla "van directamente al alcantarillado", aseguran. Cataluña, Navarra, Madrid y Euskadi son las comunidades con menos problemas. En el País Vasco se han aprobado planes de gestión para alcanzar en 2016 el vertido cero, es decir, que sólo vaya al basurero aquello que no se pueda reciclar.

El escaso reciclaje, que ronda el 10% de media en España, explica la saturación y el aumento de los desechos en los vertederos de residuos sólidos urbanos. Para hacer frente a ello, la alternativa elegida -sobre todo en las comunidades con problemas de espacio para ampliar los basureros- ha sido la incineración y ahora hay 10 plantas en marcha. Pero, además de las críticas a los residuos tóxicos generados, se alude a que se desincentiva aún más el reciclaje. En Melilla y Cantabria, ambos con incineradoras, se generan 1,8 y 1,7 kilogramos por habitante y día, bastante más de la media española de 1,4 kilogramos.

Antxon Olabe, economista ambiental de la empresa Naider, cree que en los últimos 10 años apenas ha habido avances pese a las elevadas inversiones hechas, gran parte de ellas con fondos europeos. "El 90% de la basura va a vertederos o se incinera. Y creo que eso es un fracaso". Por ello aboga por realizar una auditoría del dinero gastado y los resultados obtenidos con las inversiones realizadas. "Por ejemplo, los millones de euros gastados en instalaciones como las de tratamiento de envases, que luego sólo funcionan al 20% o el 30% de su capacidad". En la parte positiva, Olabe cita la eliminación de gran cantidad de vertederos incontrolados -aunque todavía persisten 800.000 toneladas al año en focos ilegales-, los avances en la gestión de los basureros y la disposición de plantas de tratamiento e incineradoras muy avanzadas.

Con información de Sara Velert (Valencia), Anna Flotats (Galicia), Jesús Sérvulo González (Madrid), Ferran Balsells (Cataluña) y Andreu Manresa (Baleares).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de junio de 2008