Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
La primera gran protesta ante la crisis

La huelga encarece los alimentos un 18% en los mercados centrales

Mercas, puertos y carreteras funcionaron ayer casi con toda normalidad

Las berenjenas costaban ayer en Mercabarna el cuádruple que hace una semana. Las cebollas han subido un 257% en el mercado central de Valencia. Las lechugas han duplicado su precio en Mercabilbao. La pescadilla se ha disparado un 35% en Sevilla. Los datos oficiales de precios de los mercados centrales más representativos distribuidos ayer por Mercasa muestran que la huelga de transportistas ha dejado una pesada factura en el precio de los alimentos. En una sola semana, la escasez ha provocado una subida media del 18% en los 35 alimentos (frutas, hortalizas, pescado fresco y congelado) sobre los cuales difunde información Mercasa, la empresa gestora de estos mercados.

Las mayores subidas se han concentrado en las hortalizas. "La reducción de oferta se ha hecho notar de manera destacada sobre las cotizaciones, que han acusado un notorio incremento en casi todos los productos, más notable en el caso de berenjena, calabacín, pimiento verde o algunos tipos de tomate", explican desde Mercasa.

Algunos productos han subido más del 200% o el 300% en sólo una semana

En cuanto al pescado, "dentro de la generalizada tendencia alcista de los productos pesqueros, los frescos con una mayor revalorización han sido los grasos (boquerones o sardinas) y los blancos (gallos o pescadillas)", explica Mercasa. Hay más estabilidad en los congelados, aunque algunos mariscos tiran al alza por su escasez en fresco.

Por mercados, la mayor subida media se produce en el de Valencia (del 34%) y la menor en Bilbao (8%). Mercamadrid no ha actualizado sus datos, lo que impide también tener cifras del Mercado Central de Carnes, que Mercasa usa como referencia para este producto.

En distinta medida, ese encarecimiento en los mercados centrales se trasladará a la distribución minorista, lo que puede agravar el ya delicado problema de inflación que tiene España. Los beneficiados de la subida son los intermediarios que hayan conseguido mercancía y tuvieran ya pactado el precio en origen. Sin embargo, salvo quizá en casos muy aislados, la subida no compensa la fuerte caída de la actividad.

La paradoja es que las alzas de precios conviven con un fuerte impacto negativo de la huelga para los agricultores, que han visto deteriorarse parte de su producción. Desde las asociaciones además prevén que los precios de algunos de productos hortofrutícolas bajen de golpe, por la salida repentina de varias toneladas del mismo producto que ya lleva días almacenado y deberá venderse inmediatamente.

La circulación de mercancías estaba ayer prácticamente normalizada. Sólo en Barcelona se registraron algunas retenciones por la mañana, con colapsos en la AP-7 y cerca del aeropuerto del Prat por la marcha lenta de vehículos, agravada por los paros también de los taxistas.

Los mercas de las principales ciudades han empezado a recibir producto y clientela con más afluencia. Mercabilbao y Mercabugati (San Sebastián), según informa Mikel Ormazabal, recibieron menos género y a precios más elevados que un día normal, pero en Mercavalencia y en Mercabarna la entrada de camiones fue casi la habitual. En Mercamadrid entraron el doble de camiones que ayer (cerca de 600), aunque las mercancías trasladadas fueron todavía el 40% de las habituales.

En cuanto a los puertos, el de Valencia fue despejado al mediodía. Un centenar de camiones entró en las instalaciones y casi toda la actividad portuaria se acercó a la normalidad, informa Lydia Garrido. En el de Baleares empezaron a funcionar las líneas mercantes.

La asociación mayoritaria de transportistas y contraria al paro, CETM, aseguró que sus asociados pudieron trabajar casi con normalidad en toda España y alabó las medidas tomadas para permitir la circulación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de junio de 2008