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Entrevista:JOAQUÍN ALMUNIA | Comisario de Asuntos Económicos y Monetarios | Décimo aniversario del BCE

"La moderación salarial debe ser para todos, no sólo para el trabajador"

Bruselas
Para el responsable de economía en la UE, el balance de la primera década del euro es muy positivo. Este bilbaíno de 60 años cree que la posibilidad de que el euro tenga el peso internacional del dólar es ya sólo una cuestión política

Almunia cree que la crisis de Estados Unidos tendrá esta vez un efecto limitado en la Unión Europea. La fortaleza del mercado interior, apuntalado por el euro en esta última década, y la irrupción de China, India y otros países emergentes cambia el escenario.

Pregunta. La mayoría de analistas coinciden en que el euro ha sido un éxito en su primera década de vida. ¿Podrá convertirse en los próximos 10 años en una moneda de reserva como el dólar?

Respuesta. El euro ha sido un éxito económico y político. Ha sido una de las palancas más importantes de la integración europea, si no la más, y esto se corresponde con el lanzamiento de la Unión Económica y Monetaria que fue una decisión eminentemente política. El euro ha proporcionado estabilidad de precios, tipos de interés más bajos, promovido la libre circulación de personas, que ahora no tienen que cambiar su moneda, y más intercambios comerciales e inversión. No sé si el euro se va a convertir en una moneda de reserva como el dólar. En el fondo es una decisión de ambición política.

"El ciudadano tiene que saber cómo se reparten los sueldos en las empresas"

"La crisis de EE UU nos afecta de forma distinta porque la UE es más sólida"

"Los mercados financieros irán recuperando la normalidad"

"En la segunda mitad de 2009 la tasa de crecimiento puede ser mayor"

P. ¿Cuáles serían los próximos pasos para lograr una mayor coordinación económica?

R. Desde hace 10 años hay una política monetaria unificada en manos de una institución independiente, que es el Banco Central Europeo, y esto nos va muy bien. El complemento necesario es la coordinación de las políticas presupuestarias que se realiza a través del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, cuyo aspecto más conocido es corregir los déficit públicos excesivos.

P. ¿Es suficiente?

R. Vemos que no basta con la coordinación monetaria y presupuestaria. No es suficiente tener unos niveles de deuda financiables. Hay que hacer más. Hay que coordinar más y mejor las políticas económicas. Estamos viendo que ha habido una evolución de la inflación divergente en diferentes países, que responde al mal funcionamiento del sector servicios y a bajos niveles de productividad.

P. Cuando Giscard d'Estaing pide una intervención política en la zona euro, ¿a qué se refiere?

R. Son palabras que deben ser escuchadas porque proceden de uno de los fundadores de la Política Monetaria Europea. Se deben pedir políticas que conduzcan a una vigilancia más estrecha y más eficaz y asumir políticamente que esta vigilancia debe tener consecuencias en las decisiones que se adopten en cada país.

P. ¿El éxito del euro puede estar relacionado con la debilidad del dólar?

R. Yo creo que la credibilidad del euro como moneda no viene por aspectos políticos, viene por los fundamentos económicos. Viene por una estabilidad de precios muy considerable. Viene por la inexistencia de grandes desequilibrios macroeconómicos, por una creciente disciplina en la coordinación de las políticas fiscales y porque las reformas estructurales en el mercado de trabajo han permitido reducir considerablemente el paro y crear 16 millones de empleos.

P. ¿Estos aspectos positivos que acaba de señalar permiten pensar que ésta será la primera crisis internacional en la que Europa no se verá arrastrada por Estados Unidos?

R. Europa sin duda está afectada por esta crisis. Una crisis originada por las hipotecas basura y la vivienda en Estados Unidos. Esto sin duda tiene repercusiones en Europa a través de los flujos financieros y de inversión. Pero el modo en que esta crisis afecta a Europa es diferente a la manera en que nos afectaron crisis anteriores. Europa es más interdependiente. Ésta es la enorme ventaja del mercado interior y de la moneda única. La importancia de los mercados de los nuevos Estados europeos es creciente. Además ahora están China, Rusia, los países productores de petróleo, las economías emergentes y por tanto, aunque la economía de Estados Unidos es muy importante, ya no es lo único importante.

P. Con esta última crisis hemos visto una reacción muy fuerte en Alemania, en la que también ha participado la canciller Merkel, contra el capitalismo financiero centrado en el beneficio a corto plazo sin tener en cuenta el futuro de las empresas.

R. Al analizar las causas del dinamismo tremendo de los mercados financieros han aparecido los efectos que pueden haber tenido determinados sistemas de retribución de los gestores de las entidades financieras. Son sistemas que les llevan a mirar la rentabilidad a muy corto plazo, con independencia de las consecuencias a medio plazo. Mientras la cosa va bien ganan muchísimo dinero a través de primas proporcionales a las ganancias y si las cosas van mal son despedidos con un paracaídas dorado excelente. Por tanto ahí hay unos riesgos asimétricos. Ahora lo está considerando del Foro de Estabilidad Financiera (FSF) del G-7 y del FMI y se reflexiona sobre la necesidad de corregir esos incentivos que producen estos resultados negativos.

P. ¿Cuál es su previsión sobre la duración de la crisis? ¿La economía remontará al segundo trimestre de este año o habrá que esperar a 2009?

R. Los últimos indicadores de confianza y actividad están dando señales menos optimistas. Pensamos que si no se producen nuevas turbulencias, los mercados financieros irán recuperando normalidad; también la actividad económica en su conjunto puede ir recobrando un crecimiento en torno al potencial. En la segunda parte de 2009, las tasas de crecimiento empezarían a ser superiores a las del primer semestre de 2009.

P. ¿Se van a tomar medidas contra este sistema de incentivos de los ejecutivos?

R. Ahora lo que se discute es si las soluciones deben basarse en nuevas regulaciones o en qué medida debemos pedir a los propios protagonistas de la vida financiera que ellos mismos se autorregulen y produzcan sus propias soluciones.

P. Holanda está estudiando gravar fiscalmente en un 30% los incentivos a los ejecutivos.

R. En el caso de las retribuciones hay cosas que ya están reguladas, otra cosa es que se cumplan o no. Por ejemplo, en España, las retribuciones de los miembros de los consejos de administración de las empresas cotizadas son públicas. Luego cada país tiene su sistema de tratamiento fiscal. No hay capacidad para establecer una norma europea y armonizar esto. Creo que los ciudadanos tienen derecho a saber cómo se reparten las retribuciones de las empresas que les están ofreciendo bienes o servicios. Es bueno que la opinión pública sepa que en tal o cual empresa hay unas diferencias salariales de 1 a 50 y en otras de 1 a 1.000.

P. ¿Las memorias e informes anuales de las empresas deberían incluir otros aspectos además de los financieros, como estructura de retribuciones o impacto sobre el medio ambiente?

R. Creo que políticamente estamos en un momento en que se escuchan llamamientos a la moderación salarial en línea con la productividad y los interlocutores están dando muestras de prudencia. Pero estas llamadas a la moderación salarial no tienen que estar sólo dirigidas a los sindicatos y trabajadores, sino a todos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de junio de 2008