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La estación intermodal de Vitoria

Idea alavesa en una infraestructura clave

Trakteplan es la favorita para recibir el encargo del proyecto - Se espera disponer de la obra en esta legislatura

La sociedad municipal Ensanche 21 encargará hoy, casi con toda seguridad, a la empresa Trakteplan la elaboración del informe técnico que respalde la construcción de la futura estación intermodal de Vitoria. Aunque los técnicos municipales habían apostado por el proyecto presentado por la ingeniería Sener, con 84 puntos sobre 100, entre las siete propuestas a estudio, al final, los ediles presentes en el consejo de Ensanche 21 se decantaron el viernes pasado por la consultora con sede en la capital alavesa, dirigida por Jaime Salom, que quedó muy cerca de la anterior, con 81,2.

Desde hace tres décadas se anhela una estación para el tren y el autobús

La idea es tener un edificio sostenible y el presupuesto llega a los 53,5 millones

La sociedad municipal Ensanche 21 encargará hoy, casi con toda seguridad, a la empresa Trakteplan la elaboración del informe técnico que respalde la construcción de la futura estación intermodal de Vitoria. Aunque los técnicos municipales habían apostado por el proyecto presentado por la ingeniería Sener, con 84 puntos sobre 100, entre las siete propuestas a estudio, al final, los ediles presentes en el consejo de Ensanche 21 se decantaron el viernes pasado por la consultora con sede en la capital alavesa, dirigida por Jaime Salom, que quedó muy cerca de la anterior, con 81,2.

Comienza de este modo la cuenta atrás para esta infraestructura que tiene su primer referente en un concurso de ideas para el futuro de la ciudad, convocado por la Cámara de Comercio en 1979. Un año antes de alcanzar la capitalidad de la comunidad autónoma vasca, las instituciones políticas y económicas ya barajaban una estación para autobuses y ferrocarril al norte de Vitoria, pero tendrían que pasar veinte años para que tomara forma aquel proyecto de ciudad futurista.

En 2001, al mismo tiempo que la ingeniería Sener diseña el primer esbozo del trazado del soterramiento del ferrocarril, se concreta que la intermodal quedará ubicada junto al parque de Arriaga, entre las calles Juan de Garay y Portal de Foronda, y la plaza de América Latina.

Y ya por fin, en este final de mayo de 2008, comenzarán los trabajos previos de unas obras previstas para el año que viene. El equipo de gobierno que dirige el socialista Patxi Lazcoz confía en que antes de que termine su mandato esté en funcionamiento la estación de autobuses y el aparcamiento subterráneo, a la espera de que la terminal de ferrocarril se concrete con la llegada del TAV a la capital vasca. Por fin se podrá cerrar la estación de autobuses, que se abrió provisionalmente en Los Herran hace catorce años.

La nueva infraestructura ocupará 27.000 metros cuadrados, de los que 5.530 corresponden al actual aparcamiento en superficie, paralelo a Portal de Foronda. Además, se apropiará de unos 7.200 de los 176.400 metros cuadrados del parque de Arriaga, la mayor zona verde de Vitoria. La propuesta de Trakteplan apuesta porque esta intromisión en el pulmón del norte de Vitoria sea lo menos agresiva posible. De este modo, ha establecido que la cubierta del edificio de la estación de autobuses sea ajardinada, con lo que dará la sensación de que la estación se sumerge en el parque.

Todos los informes técnicos parten de unas bases comunes. La estación de autocares estará situada junto a la calle Portal de Vitoria, la que sale de la ciudad, mientras que la terminal de ferrocarril se establece contigua en dirección este. Los accesos a los autocares y al tren estarán soterrados mientras que en superficie se establecerá la sala de espera de autobuses y un equipamiento comercial y de servicios. En la propuesta de Trakteplan se establece que los accesos estén a pie de calle con una zona de esparcimiento luminosa y diáfana que supere la tradicional oscuridad y mala imagen de las terminales de transporte público.

Junto a este espacio, se ubica la edificación de equipamiento que incluye un hotel de unas 150 plazas y un edificio de oficinas, con orientación a que se conviertan en sede de organismos institucionales en su mayor parte. Las plantas bajas de este último se convertirán en una galería comercial. Y, ya en los tres sótanos de este bloque de servicios se construirá un aparcamiento de unas 600 plazas. La estructura del conjunto de edificios será continua, sin cambios bruscos en altura, salvo en la torre meridional, la más cercana a la rotonda de América Latina, que ejercerá de hito arquitectónico de esta nueva puerta de Vitoria. Aunque la edificación no ofrezca sobresaltos en altura, sí verá rota su continuidad.

Otra de las características de la propuesta de la consultoría vitoriana es la apuesta por un edificio sostenible, en líneas con las exigencias actuales. En este sentido se enmarcan desde placas solares para generar energía, hasta la recuperación del agua de lluvia para el riego y las cisterinas de los inodoros. Sin olvidar las citadas cubiertas ajardinadas de los edificios que reducen además el excesivo impacto visual. Además, en el interior se han diseñado unos jardines para que faciliten la consecución de un microclima que permita un ambiente refrescante en el verano. Trakteplan estima que la construcción de esta nueva infraestructura para la capital alavesa tendrá un coste de 53,5 millones de euros.

ALTERNATIVA: Sener apuesta por un edificio al aire libre con protección acústica

Como el resto de los proyectos, la ingeniería Sener apostaba por la continuidad urbana. Ha venido a ser una constante en las propuestas recibidas por Ensanche 21 para tomar la ansiada decisión final. En el caso de la alternativa sugerida por Sener, las nuevas edificaciones se insertaran en la calle Portal de Foronda sin estridencias. Y, en cuanto a la relación con el parque, en este informe se apuesta porque el conjunto, en lugar de presentarse como una agresión, se convierta, gracias a un diseño permeable, en un acceso a esa gran zona verde. Al mismo tiempo, los edificios ejercen de mecanismo urbano de defensa de las contaminaciones acústicas de las grandes vías que rodean el parque.

Sener también apuesta por una cubierta vegetal para la estación de autobuses, así como por la iluminación natural con grandes lucernarios en la cubierta de la terminal de autobuses. Y además introduce una variante, en caso de que se quiera ajustar el presupuesto: que la estación se construya en superficie, con las dársenas sólo cubiertas con un complejo de marquesinas. El presupuesto de la estación soterrada alcanza los 16,5 millones de euros, mientras que la alternativa al aire libre se queda en 9,7 millones.

REACCIONES: La afección de la zona verde, la principal inquietud vecinal

Unos 7.200 metros cuadrados de un parque de 176.400 en la ciudad con mayor número de zonas verde de su su entorno no deberían ser motivo de alarma. Pero no todos lo han entendido así en Vitoria. Los vecinos del barrio de Arriaga han mostrado su rechazo a este recorte, que afectará a la tala de 548 árboles, entre ellos, dos secuoyas de 20 metros de altura, además de numerosos arbustos. La asociación Ipar Arriaga ha mostrado su oposición a que la construcción de la intermodal suponga esa agresión y ya han recogido más de 2.000 firmas en contra del proyecto tal y como está diseñado.

El Ayuntamiento ha anunciado que la mayor parte de los árboles se trasplantarán. Ya se ha puesto en marcha la primera fase del proyecto, con 17 de los 31 ejemplares de frondosas; siete de las 14 coníferas y 55 arbustos.

La asociación Ipar Arriaga también se ha mostrado preocupada por el volumen de los nuevos edificios, ya que los pisos frente al parque se vendieron en su día a un precio elevado, con la promesa de que no se iba a edificar enfrente. Una denuncia similar de residentes frente a la nueva plaza de toros obligó al Ayuntamiento a modificar las distancias de las nuevas edificaciones.

A la espera del soterramiento

El Ayuntamiento confía en que para cuando se inaugure la estación de autobuses, hacia 2011, comiencen las obras del soterramiento del ferrocarril, la gran obra que cambiará el diseño urbano de Vitoria, con un presupuesto de 476 millones. Se prevé que las obras se prolonguen cinco años al menos.

El trazado discurrirá a lo largo de 6,8 kilómetros entre Salburua y Júndiz. El itinerario del tren de viajeros y el de transportes transitarán en dos vías dobles independientes, soterradas, para así cumplir todos los protocolos de seguridad del transporte de mercancías. La terminal ferroviaria culminará la estación intermodal del parque de Arriaga, con seis vías pasantes, a 17 metros de profundidad.

El soterramiento dejará la zona liberada como un gran cruce de caminos que unirá las cinco zonas de la futura Vitoria: la que enlaza el Centro y sus primeros ensanches del Norte con el Sur, y la que pedirán las dos nuevas áreas de expansión: Salburúa (Este) y Zabalgana (Oeste). En fin, un gran boulevard de tres kilómetros de largo por 30 metros de ancho, con tranvía y carril-bici, que dejará Dato y las calles adyacentes como centro comercial.

Está prevista la construcción de 1.450 viviendas, de las que el 60% serán libres, el 20%, de protección oficial, y el resto, de precio tasado. Además se prevé que 68.000 metros cuadrados se destinen a hoteles, oficinas y espacios comerciales. Este nuevo barrio, vinculado al primer ensanche de Vitoria, contará con un gran parking de 750 plazas en el entorno de la calle Dato.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 26 de mayo de 2008

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