Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los impuestos sobre el gasóleo subirán un 9,3% antes de 2012

El Gobierno apurará el plazo a la espera de que el precio del crudo se modere

Las gasolinas suben sin parar por la escalada del precio del petróleo. Pero antes de que acabe la legislatura subirán por otro motivo: la fiscalidad. Hacienda va a aumentar un 9,3% los impuestos indirectos de hidrocarburos, que gravan, junto con el IVA, el consumo de estos productos. La Unión Europea obliga a hacerlo antes del 1 de enero de 2012 y el Gobierno aguardará previsiblemente hasta casi agotar los plazos para cumplir con la directiva. Con el litro de gasolina a más de un euro, argumentan fuentes del ministerio, quizá no sea éste el momento más propicio. La duda es si habrá alguna tregua en el alza del crudo, que esta semana ha superado los 130 dólares por barril.

El gravamen sobre hidrocarburos pasará de 302 a 330 euros por cada 1.000 litros

El Ejecutivo abre la puerta a un alza de impuestos sobre el tabaco en el futuro

La subida afectará al combustible con mayor impacto: el gasóleo. Los vehículos que se nutren de él superan ya a los de gasolina (siete de cada 10 nuevos automóviles emplean diésel). En principio no es necesario gravar más el resto de carburantes, pues la fiscalidad sobre las gasolinas ya es hoy superior al mínimo que impone Bruselas. España está más retrasada en diésel, por lo que le fue concedida una demora de dos años (hasta 2012) para adoptar unos impuestos mínimos. La mayoría de los socios comunitarios tendrá que haberlos aplicado ya en enero de 2010.

Los impuestos sobre hidrocarburos -que ahora alcanzan los 302 euros por cada 1.000 litros de gasóleo- ascenderán hasta los 330 euros para el gasóleo a final de la legislatura. La cifra será superior en las comunidades donde está vigente el llamado céntimo sanitario, un recargo que aplican Madrid, Galicia, Asturias, Cataluña, Valencia y Castilla-La Mancha para financiar la sanidad, aunque el futuro de esta figura impositiva es difuso tras las objeciones planteadas por Bruselas.

El impacto en el precio final del diésel será importante, puesto que la fiscalidad en España representa aproximadamente la mitad del coste del combustible, según datos del Ministerio de Industria. Dentro de esa carga fiscal, los impuestos indirectos (hidrocarburos y ventas minoristas) son los más voluminosos. El IVA (16%) tiene menos peso en el total, aunque, al fijarse como porcentaje, este impuesto aumenta a medida que lo hacen los carburantes.

El motivo de elevar la carga fiscal sobre esos productos es medioambiental más que recaudatorio, argumenta Hacienda. Europa obliga a alcanzar unos determinados niveles a los que España aún no llega. Llenar el depósito es aquí más barato que en otros países principalmente por los impuestos, pues el coste de la materia prima es similar. Sólo Bulgaria, Eslovenia y Rumania tienen un precio final de las gasolinas inferior al español.

Aunque el propósito inicial no sea recaudatorio, la medida mejorará las cuentas de la Administración central y, en gran medida, las de las comunidades autónomas, que reciben el 40% del impuesto de hidrocarburos y el 100% del de ventas minoristas de esos productos.

Junto a los carburantes, el Gobierno abre la puerta a aumentar la fiscalidad sobre el tabaco. "A corto plazo, no", matizan fuentes de Hacienda, que siempre han defendido el carácter disuasorio para el consumo que pueda ejercer este impuesto. El Gobierno se plantea adoptar otras medidas fiscales ligadas al medio ambiente, aunque con cautela: "No se puede forzar a los ciudadanos ni a las empresas a reajustar sus parámetros cada poco tiempo".

Además de encarecer las gasolinas, Hacienda tiene otros planes para la legislatura. En la lucha contra el fraude, el ministerio presentará a finales de junio el segundo plan de prevención. El Gobierno considera que el primer plan ha servido para controlar mejor las transacciones inmobiliarias, los alquileres y para aumentar la transparencia informativa. Ahora se plantea "una redefinición" del proyecto. "La gran conclusión del primer plan es que cuando eres más activo en un área, afloran las cosas. Algunos casos mediáticos de corrupción de estos últimos años han tenido su origen en datos que hemos aportado nosotros", aseguran en el ministerio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 26 de mayo de 2008