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61º Festival de Cannes

En el pozo de miseria del crimen organizado

Matteo Garrone presenta 'Camorra', basada en el libro de Roberto Saviano

Aunque toda la expectación estaba ayer puesta en Indiana Jones y su búsqueda de Eldorado, el puñetazo entre ceja y ceja llegó desde el sur de Italia. Mientras Valentino Rossi lograba en Le Mans su segundo triunfo consecutivo en Moto GP, la Italia desposeída reivindicaba en Cannes su candidatura a otro título mundial: la Palma de Oro.

Gomorra, dirigida por Matteo Garrone y basada en el libro de Roberto Saviano, es desde ayer es una de las favoritas. El equipo fue recibido en la sala de prensa con una ovación cerrada. Por encima de todos, un emocionado Saviano, amenazado por la Camorra desde que publicó su libro sobre la laberíntica estructura del crimen organizado napolitano, editado en España por Debate. El rumor de que a Sean Penn, presidente del jurado, la película le ha noqueado calentó aún más los ánimos del equipo italiano. Gomorra recurre a un lenguaje muy simple, matemático, para narrar el horror del crimen organizado de Nápoles, en los suburbios de Scampia y Caserta.

Saviano lanzó el emocionante discurso político de un joven escritor que lucha contra la Italia institucional que pretende ocultar el pozo de miseria que narra la película. "Las instituciones de mi país me ven como una figura molesta. Pero mucha gente está orgullosa de que se retrate lo que está pasando con toda su crudeza. Los dedos señalan a Italia y no podemos ocultar más lo que ocurre allí", dijo el escritor, que añadió: "La crueldad funesta de este filme es real. No hay nada excepcional en lo que cuenta, Yo, por vivir amenazado y con guardaespaldas, no soy un caso extraño. Yo vengo de la guerra". "La gente está harta de la ficción en torno al crimen organizado", continuó el escritor napolitano. "Yo amo y odio el sitio de donde vengo. Y mi obsesión es destruir ese poder criminal".

Gomorra se siente deudora del neorrealismo, explica su director. La cámara, dice, no importa. "Lo que importa es que el público tiene que respirar con la gente que sale en la pantalla". La película cruza cinco historias del libro de Saviano. Habla de un ejército de jóvenes asesinos, de adolescentes descerebrados que juegan a Scarface, de una cadena perversa de tráfico de droga y de armas, de talleres clandestinos de alta costura, de sastres mutilados, de viejos padrinos casi analfabetos y de muertos y muertos (10.000 en 30 años, 4.000 sólo de la Camorra). Y un dato más de la infinita cosecha de Saviano: "No hablamos de delincuencia común, hablamos de una organización poderosísima. El día que cayeron las Torres Gemelas, mientras el mundo miraba aterrado la televisión, dos jefes hablaron por teléfono para correr a invertir. Para ellos no había muertos, sólo quedaba libre un terreno en el centro de Nueva York".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de mayo de 2008