Zapatero veta la "aventura" de Ibarretxe

El presidente lanza la campaña electoral en Euskadi rodeado de barones - Insta al 'lehendakari' a entenderse con Patxi López y no confrontar identidades

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no sólo anticipó en su visita a Barakaldo (Vizcaya) la respuesta que dará el día 20 al lehendakari Ibarretxe. También se mojó al manifestar su inequívoco respaldo al secretario general del PSE-EE, Patxi López, como candidato a las próximas elecciones vascas, contraponiendo el modelo socialista frente al de los que "les gusta dar la murga" y lanzarse a "aventuras", en referencia a Ibarretxe y su propuesta. Zapatero propuso un "avance en la modernización, el bienestar social y el entendimiento", frente al modelo soberanista y de "confrontación de identidades", por el que ha transitado el lehendakari y al que se ha plegado el PNV. Lo hizo en el mitin celebrado en Barakaldo, donde la plana mayor del PSOE se desplegó en apoyo a un candidato a unas elecciones autonómicas.

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El mismo día de la victoria del 9-M, Zapatero y el PSOE destacaron la importancia histórica de los resultados en Euskadi, dónde los socialistas ganaron por vez primera al PNV en las tres provincias. Euskadi se ha convertido en un objetivo estratégico para los socialistas y el presidente aseguró que la victoria es posible, tras 30 años de gobierno del PNV.

Zapatero fue muy claro y hasta reiterativo en su apoyo a que López, al que presentó como el futuro, desplace de la presidencia del Gobierno vasco a Ibarretxe, al que identificó insistentemente como el pasado: "Yo seguiré dialogando con el lehendakari, hoy Ibarretxe. Mañana, con Patxi López", dijo. "Seguiremos por el camino del entendimiento, del aumento del autogobierno y de la unión para proseguir en la prosperidad y dar nuevos horizontes a una ciudadanía que está harta de ver a tanto político mirándose al ombligo y no a los problemas ciudadanos. Es lo que vamos a cambiar con Patxi López", dijo. Finalmente, se comprometió a regresar a Euskadi para celebrar su victoria en las próximas elecciones vascas.

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El mensaje de Zapatero se produce justamente cuando el PNV se ha puesto detrás de la hoja de ruta de Ibarretxe, a poco más de una semana del encuentro entre el presidente del Gobierno y el lehendakari y cuando en Euskadi se empieza a percibir un clima preelectoral.

El presidente avanzó ayer su respuesta al lehendakari y dijo que le propondrá acuerdos para acelerar la red ferroviaria de alta velocidad, apoyar la investigación y aumentar el bienestar de los vascos. Paralelamente, aclaró que rechazará la propuesta que Ibarretxe le ha enviado a La Moncloa, en la que plantea el reconocimiento del "derecho de decisión" del pueblo vasco. "La gran mayoría de los vascos no quiere la confrontación de identidades, no quieren aventuras que traspasen las reglas de juego. Quieren la convivencia, el entendimiento y un rumbo seguro", dijo Zapatero.

Anunció, también, que le ofrecerá otra hoja de ruta alternativa. "He escuchado mucho, dialogado y respetado. Quizás lo que debiera hacer el señor Ibarretxe es lo que yo he hecho con él. Hablar más con las fuerzas políticas de Euskadi y hablar más con Patxi López como líder del principal partido vasco". Aludió con ello a que cualquier reforma del Estatuto vasco debe partir de los partidos vascos y no de un acuerdo entre él y el lehendakari.

Precisó que, pese a sus discrepancias políticas con Ibarretxe, mantendrá la relación institucional con él mientras sea lehendakari, aunque sólo "para avanzar en la modernización de Euskadi y su bienestar". Pocas palabras directas al PNV: "Respeto que una su destino a Ibarretxe".

No entró a descalificar la utilización que Ibarretxe ha hecho del borrador que el PNV manejó en las conversaciones de Loiola, en octubre de 2006, durante el proceso para el final dialogado de la violencia, y que el Gobierno vasco ha elevado a la categoría de documento público. Pero sí lo hizo Patxi López: "Unos hablan de Loiola pervirtiendo y manipulando para sus intereses particulares un documento que se utilizó en un noble intento de lograr la paz". Zapatero introdujo una novedad en su obligada referencia a ETA y su entorno, al señalar que su Gobierno "no parará hasta la descomposición de aquéllos que matan, practican la violencia y amenazan". Y reiteró su petición de lealtad a todos los partidos para terminar unidos con el terrorismo.

El Gobierno vasco quiso contraprogramar a Zapatero y convocó una rueda de prensa con su vicelehendakari, Idoia Zenarruzabeitia, nada más terminar la intervención del presidente. La comparecencia (prevista para las 13.45) se demoró 15 minutos para que Zenarruzabeitia pudiera conocer todo el discurso, informa Alberto Uriona.

La número dos del Ejecutivo vasco, que por cinco veces denominó como propuesta "abierta" el documento de Ibarretxe, reprochó la respuesta negativa del Gobierno y acusó al presidente de "pretender engañar a la sociedad vasca".

José Luis Rodríguez Zapatero saluda a los asistentes al mitin de Barakaldo abrazado a Patxi López.
José Luis Rodríguez Zapatero saluda a los asistentes al mitin de Barakaldo abrazado a Patxi López.SANTOS CIRILO

Un respaldo excepcional

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha visitado muchas veces Euskadi. Sin embargo, su visita de ayer a Barakaldo (Vizcaya) puede ser tildada de excepcional. Ni en los mejores actos electorales han mostrado los socialistas tanta fuerza como exhibieron ayer.Patxi López, secretario general del PSE-EE y candidato a lehendakari, abrió una campaña electoral vasca de duración indeterminada con el apoyo de una representación de lujo. Socialistas de numerosas comunidades autónomas acompañaron a un PSE-EE al completo, con todos sus cargos electos.El apoyo del presidente al socialismo vasco en la fiesta de la rosa se vio reforzado con la presencia de cuatro ministros (Alfredo Pérez Rubalcaba, Celestino Corbacho, Beatriz Corredor y Cristina Garmendia) y seis presidentes de comunidades autónomas (Manuel Chaves, Andalucía; José Montilla, Cataluña; Francesc Antich, Baleares; Marcelino Iglesias, Aragón; Guillermo Fernández Vara, Extremadura; y Emilio Pérez Touriño, Galicia). También estuvieron en Bilbao el portavoz y el secretario general en el Congreso, José Antonio Alonso y Ramón Jáuregui; el presidente del Senado, Javier Rojo, y el secretario de Organización, José Blanco, entre otros.Nunca antes, ni siquiera en etapa electoral, los socialistas habían congregado a tantos gobernantes suyos en un mitin. Con esa exhibición, Zapatero quiso agradecer los votos logrados el 9-M, pero también demostrar que la apuesta de su partido pasa por ganar y gobernar en Euskadi.

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