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La policía china rescata a 167 niños esclavos

Los chicos, con edades de 9 a 16 años, cumplían jornadas interminables

La policía china ha rescatado a 167 niños, de ambos sexos, que habían sido vendidos para trabajar como esclavos en Dongguan, una ciudad de la provincia sureña de Guangdong, conocida por la infinidad de fábricas y talleres en los que se producen todo tipo de artículos, destinados en gran parte a la exportación. Los chicos, con edades entre nueve y 16 años, trabajaban jornadas interminables por un salario de 2,5 a 3,8 yuanes la hora (23 a 32 céntimos de euro), según ha informado la prensa china.

Los muchachos recibían un salario máximo de 32 céntimos por hora

Más de 1.000 chavales de familias pobres de Liangshan, en la provincia central de Sichuan, fueron enviados a diferentes centros industriales del Delta del río Perla, como Dongguan, Shenzhen y Huizhou, para ser utilizados como mano de obra barata.

Los niños fueron atraídos por una organización clandestina, que los entregaba directamente, o través de agencias de empleo, a las fábricas. Los traficantes ganaban entre 18 y 27 euros por cada trabajador suministrado, mientras que cada uno de los responsables de la organización llegó a embolsarse 9.200 euros en tres meses, según ha informado el Metrópolis del Sur.

Uno de los empleadores, citado por este diario de Cantón -el primero en sacar a luz el escándalo-, aseguró que se mintió sobre la edad de los chicos, para hacerles pasar como si tuvieran 18 años y poder superar las inspecciones de los departamentos laborales.

"La mayoría de los patrones tiene empresas pequeñas o de tamaño medio. La mayor parte de las pequeñas no estaba registrada en el departamento de empleo, y buscaba reducir costes", ha afirmado He Zhujian, un funcionario local.

El descubrimiento sigue al escándalo revelado en junio del año pasado sobre el empleo de cientos de trabajadores esclavos -algunos de ellos, niños, y otros, retrasados mentales- en hornos de ladrillo en las provincias de Shanxi y Henan, y pone de manifiesto hasta qué punto los abusos laborales son un problema en China, donde muchas personas siguen siendo vulnerables a la explotación, a pesar de los progresos económicos que ha experimentado el país.

El problema, según han denunciado repetidas veces las organizaciones de defensa de los derechos de los trabajadores -como China Labour Bulletin, situada en Hong Kong- es debido a la extrema pobreza que aún persiste en algunas regiones del país y a la falta de sindicatos independientes.

"En Liangshan, donde el campo no da para mantener a una familia, niños de ocho y nueve años son enviados a trabajar a las fábricas. Muchos padres están contentos de que sus hijos ganen varios cientos de yuanes al mes", ha subrayado Hou Yuangao, profesor en la Universidad Central de las Nacionalidades, en declaraciones al diario China Daily.

Pero el trabajo infantil no sólo ocurre en fábricas. En muchos pueblos, es fácil ver a chavales trabajando como herreros o en el campo, e incluso en Pekín es posible encontrar niñas de diez años vendiendo flores por la noche.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de mayo de 2008