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Labastida prepara su propia consulta

El alcalde, de EB, anuncia un referéndum sobre el polémico campo de golf - El PNV alavés deja libertad a sus concejales "siempre que cumplan la ley"

El alcalde de Labastida, Higinio Arinas, de Ezker Batua, prepara una consulta popular en esta localidad de la Rioja Alavesa sobre el discutido proyecto de campo de golf y urbanización de 750 viviendas que impulsa la promotora Golf & Wine. Así lo adelantó ayer en las Juntas Generales de Álava, durante una comparecencia marcada por el enfrentamiento entre los demás grupos (PSE, PNV, EA, EB y ANV) y el PP, que tuvo como portavoz a Ignacio Gil, el anterior alcalde de la localidad, impulsor del proyecto y quien tiene intereses patrimoniales junto a la zona donde se quiere construir esa urbanización.

El primer edil reitera que el proyecto es sólo un "pelotazo"

La situación del PNV local queda pendiente de su tribunal nacional

La comparecencia de Higinio Arinas en la Comisión de Administración, solicitada por el PSE, pretendía aclarar el conflicto que se vive en Labastida en torno al proyecto de Golf & Wine, que el alcalde volvió a tachar de "pelotazo urbanístico". La historia de esta iniciativa comienza en 2002, con el apoyo del Ayuntamiento de entonces, con mayoría absoluta del PP. Tal fue la implicación, que el consistorio apostó por participar en el proyecto con la aportación de suelo público: un 20% del millón de metros cuadrados donde se prevé construir. Los terrenos se encuentran al norte del pueblo, en las faldas de la sierra de Toloño.

Lo que en principio se presentó como un proyecto deportivo se desveló enseguida como una operación urbanística que llevaba aparejada la construcción de un complejo residencial en terrenos rústicos recalificados. Arinas explicó ayer cómo parte del pueblo se organizó en contra del campo de golf y formó la asociación Torrolate, mientras, el equipo de gobierno del PP aceleró los trámites para modificar las normas subsidiarias que permitieran dar vía libre al proyecto antes de las pasadas municipales.

Labastida, con 1.407 habitantes, cuenta con un parque de unas 1.800 viviendas, de las que el 66% son de segunda residencia. Entre 2001 y 2005 se han construido 97. Arinas ofreció ayer estos datos para argumentar que la propuesta de la promotora "es desmesurada" y que "el campo de golf sólo es posible con la construcción de esas 750 viviendas".

Además, el alcalde recordó que la Comisión de Ordenación y Urbanismo del País Vasco (COPU) expuso en diciembre de 2007 severas críticas al proyecto. Entre otras, que parte de los terrenos pertenecen a zonas protegidas, el número de viviendas es desproporcionado y no está justificado el abastecimiento de agua para el complejo urbanístico-deportivo. Para Arinas, estas consideraciones implican la elaboración de un nuevo Plan General de Ordenación Urbana, "para que Labastida pueda crecer de manera sostenible".

Pero el alcalde lo tiene difícil, como reconoció en las Juntas. Salió elegido con el apoyo del otro concejal de EB, un independiente y los dos del PNV. Sin embargo, los concejales peneuvistas ("en contra de sus bases", según subrayó) respaldan a los cuatro ediles del PP en este proyecto. Tanto que votaron a favor de que Ignacio Gil estuviera presente por parte de la corpocación en la reunión de la COPU, cuando normalmente a estas citas, en las que participan el Gobierno vasco y Eudel, sólo acude el alcalde.

Arinas, sabedor de que se encuentra en minoría, busca el refrendo de los vecinos del pueblo en una consulta popular. "Estoy trabajando con la Dirección de Participación Ciudadana del Gobierno vasco, con el fin de llevar a referéndum el PGOU que estamos tramitando", anunció. Además, pidió la reelaboración del Plan Territorial Parcial (PTP) de Rioja alavesa, en algunos de sus términos. Por ejemplo, el punto que permite el número de viviendas de Labastida aumente en 1.900 más.

Precisamente, este plan es el principal argumento de los impulsores del proyecto, aunque ayer, en la comisión, sólo lo esgrimió el grupo del PP. Es más, el PNV criticó en más de una ocasión el tono empleado por el juntero popular Ignacio Gil.

La ejecutiva peneuvista de Álava ha optado por dar libertad a sus concejales en Labastida, "siempre que cumplan con la ley", afirmó a EL PAÍS, su presidente, Iñaki Gerenabarrena. La postura de sus dos concejales a favor del campo de golf ha dividido a la asamblea del PNV en la localidad. La junta municipal se encuentra disuelta, a la espera de que el tribunal nacional del partido decida sobre su futuro.

Enfrentamiento entre primos

- El alcalde de Labastida, Higinio Arinas, de EB, y el ex alcalde de la localidad y juntero del PP, Ignacio Gil, son primos. La relación familiar se acaba al hablar del campo de golf. Al final, la presidenta de la comisión, la popular Marta Alaña, tuvo que llamar ayer al orden a Gil por convertir sus preguntas en juicios de valor.

- Arinas tampoco se quedó atrás: sacó a colación el recurso que presentó la plataforma local Torrolate por considerar que el ex alcalde tenía propiedades en los terrenos donde se iba a construir la urbanización, pero no añadió que Ignacio Gil había demostrado que su bodega y sus viñas quedaron al final fuera.

- Éste fue uno de los momentos más caldeados de la comparecencia, jalonada por las continuas imprecaciones y palabrotas de Ignacio Gil ante el discurso del alcalde. Sus preguntas, iniciadas con el latiguillo procesal de "¿no es más cierto?", desvelaron la minoría en la que se encuentra Arinas en el consistorio.

- Gil defendió que el Plan Territorial Parcial ampara el proyecto, pero el plan indica que el crecimiento de Labastida ha de ser circular y hacia el sur, y no en línea recta y hacia el norte, como se proyecta el campo. Ello le sirvió al alcalde para afirmar que en esa zona tienen intereses concejales de la actual y la anterior corporación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de abril de 2008

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