Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Espinosa formula en Ourense el deseo de "no tener que volver" a necesitar al BNG

La ministra pide al PSdeG que trabaje para que Touriño gobierne sin "ataduras"

El PSOE quiere soltar lastre en el gobierno de la Xunta. Tras una semana de tensiones públicas con los socios del BNG, a quienes los socialistas acusan de crear una red paralela a la municipal en las áreas de Benestar e Igualdade que consideran que invade sus competencias, el PSOE gallego empieza a buscar su propio espacio, un gobierno monocolor.

El aviso de salida para la carrera en la que zafarse de los nacionalistas tuvo lugar en la noche del sábado en Ourense en un acto encabezado por Emilio Pérez Touriño, la ministra Elena Espinosa y el conselleiro y secretario del PSOE orensano, Manuel Vázquez. Ante una multitud de alcaldes y cargos orgánicos e institucionales que representaban a las 84 agrupaciones del partido en la provincia, reunidos con el pretexto de celebrar el éxito electoral (25.000 votos nuevos), Vázquez, lanzó la consigna.

Espoleados por el crecimiento de las generales, los socialistas gallegos buscan el impulso definitivo a un gobierno en solitario. De esta forma, el dirigente provincial señaló que la jornada festiva que celebraban era "un acto de futuro". Vázquez se refirió al "cambio" para advertir que "esto está empezando; ahora es la etapa del presidente Touriño" y conminar a sus bases "a trabajar más que nunca" para trasladar a los ciudadanos "la confianza en un proyecto socialista".

Sin mentar al BNG, ni al malestar generado por la creación de las oficinas de I+B o las Normas do Hábitat, Vázquez dejó el anuncio explícito del deseo de distanciamiento con los socios para "la superministra Elena Espinosa". En su primera visita a Ourense tras el éxito de las generales que ella encabezó en la provincia, Espinosa conminó a los socialistas a trabajar ya de cara a las autonómicas para proclamar a Touriño "presidente de la Xunta sin más ataduras que los compromisos que él se ponga". Espinosa fue explícita al pedir "mucha fuerza e ilusión" para "que no tengamos que volver a hacer un gobierno de coalición". "Tenemos que liderar la ola de cambio para las autonómicas", añadió.

Ayer, en declaraciones a la Cadena SER, la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino marcó de nuevo las distancias con el BNG al advertir que la Xunta deberá reflexionar antes de pedir la transferencia de Salvamento Marítimo, considerando el gran coste del servicio, y que éste está además regido por la Ley de Puertos y Marina Mercante.

De nuevo, Espinosa reiteró el deseo de un "gobierno sin ataduras" aunque matizó que el balance del bipartito es positivo, aunque "hay que separar la gestión política, que se lleva a cabo correctamente, de una ambición". Y este fue, precisamente, el reto que le planteó el sábado a las bases en Ourense. "Si seguimos trabajando, podemos avanzar" hacia el gobierno en solitario.

A continuación, Touriño apenas ahondó en el mensaje, pero prometió "trabajar sin descanso para dar ese paso de gigante" que le permita gobernar sin la hipoteca del socio nacionalista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de abril de 2008