Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Los problemas de la sequía

Rajoy interpela a Zapatero por el agua y elude hablar de protestas

El líder del PP tilda de "dictatorial" la política hídrica de los socialistas

El agua y los trasvases, y no la economía, centrarán la primera pregunta que el líder de la oposición, Mariano Rajoy, formulará al presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Así lo anunció el presidente del PP, que reunió ayer en Elche al presidente valenciano Francisco Camps y a los líderes de Andalucía, Murcia y Cataluña.

El líder del PP pide una tubería del Ebro también hacia Valencia y Murcia

El principal argumento en los discursos fue el agua, pero también aprovecharon la ocasión para dejar claro a la militancia y al sector zaplanista el apoyo casi unánime del que goza Rajoy de cara a la elección de compromisarios para el congreso del PP. Rajoy habló de agua, pero eludió hacer referencia alguna a las manifestaciones y protestas que tan insistentemente han anunciado los dirigentes del PP valenciano y murciano. El presidente del PP se limitó a anunciar la petición de un pleno monográfico sobre este tema y, si los socialistas no aceptan esta exigencia, se comprometió a preguntar.

Rajoy tildó de "dictatorial" el decreto aprobado por el Consejo de Ministros del viernes que garantiza el suministro a Barcelona mediante una transferencia desde el Ebro. "Liquidan ahora lo que ellos liquidaron, engañan a la gente", espetó Rajoy quien instó a Zapatero a tener "coraje" y decir públicamente: "Me he equivocado". El presidente del PP mostró su apoyo al trasvase a Barcelona: "Dicen que es una tubería, pues que la hagan también a Valencia y Murcia".

De agua también hablaron el resto de oradores. El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, pidió que "se triplique" la cantidad de agua prevista en la transferencia de Tarragona a Barcelona "porque necesitan más hectómetros cúbicos", pero también instó a sus compañeros a que defiendan el derogado trasvase del Ebro hacia la Comunidad Valenciana y Murcia. El presidente murciano, Ramón Luis Valcárcel, acusó a Zapatero de ser "un presidente fraudulento" por permitir un trasvase ahora tras haber derogado el PHN que aprobó el PP. Javier Arenas, presidente del PP andaluz, calificó la política hídrica de los socialistas como "el mayor ataque a la cohesión social". "Es lo más insolidario que se ha hecho en España", agregó Arenas, que instó a oponerse a la política de los socialistas en "los juzgados o en la calle". Esta fue la única alusión, y de puntillas, a las anunciadas movilizaciones a favor del trasvase del Ebro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de abril de 2008