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EE UU admite que los progresos en Irak son "frágiles y reversibles"

El general Petraeus afirma que Irán juega un papel "destructivo" en el país árabe - El jefe militar en Bagdad recomienda suspender los planes para retirar tropas

El jefe de las fuerzas estadounidenses en Irak, general David Petraeus, advirtió ayer al Congreso de que los progresos conseguidos en los últimos meses en Irak son "frágiles y reversibles", por lo que es necesario suspender futuros planes de retirada de tropas. Una de las principales amenazas pendientes, dijo Petraeus, es "el papel destructivo" de Irán, a cuyo régimen acusó de estar detrás de la violencia ocurrida en los últimos días en Basora y Ciudad Sáder.

Petraeus cumplió ayer con la primera de dos jornadas de comparecencias en el Capitolio para dar cuenta de la marcha de los acontecimientos en Irak. Es una oportunidad de buscar el respaldo de los legisladores al empleo de más recursos en la guerra, pero también una ocasión de oro para que el militar discuta frente a frente con el que será su próximo jefe: John McCain, Barack Obama o Hillary Clinton, los tres, senadores de los comités que interrogaron a Petraeus.

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Es un hecho ya incontestable que, desde que Petraeus está al frente de la operación en Irak, en febrero de 2007, la situación militar en ese país ha mejorado notablemente y el propio general se ha convertido en una figura de tal reconocimiento y respeto que ya se le empieza a pronosticar un gran futuro político.

Petraeus insistió ayer en esa mejora y ofreció estadísticas y pruebas más que suficientes para demostrarlo: menos soldados estadounidenses y civiles iraquíes muertos, menos bombas, menos ataques suicidas y una relativa normalización de la vida ciudadana. Pero el general fue incapaz de ofrecer una salida, de visualizar un final que permita el regreso de las tropas a casa.

Al contrario, Petraeus reconoció que la situación es tan delicada que "una salida demasiado rápida de las tropas [ahora hay 158.000 y en julio saldrán 20.000] pondría en peligro todas las mejoras ocurridas hasta el momento". Su argumento no deja de ser fatalista: hay que quedarse, no porque las cosas puedan solucionarse, sino para que no se pongan peor.

"Un Estado fracasado en Irak puede tener graves consecuencias para luchar contra Al Qaeda", advirtió. Pero, cuando los senadores le preguntaron ¿cuánto tiempo más hay que quedarse?, ¿cuántos soldados podrán salir a final de año?, ¿cuándo podrán las fuerzas iraquíes hacerse cargo de su seguridad?, sus respuestas fueron: "No lo sé".

La opinión de los candidatos

- John McCain: "Una retirada precipitada sería un fracaso del liderazgo político y moral de Estados Unidos".

- Hillary Clinton: "Siempre se advierte sobre los riesgos de una retirada, pero se ignoran los mucho más altos costes de seguir con la actual política fracasada".

- Barack Obama: "La guerra es un error de estrategia garrafal".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de abril de 2008

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