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Dos ex ediles del GIL niegan ahora los pagos de Roca que confesaron

Carmen Revilla y Fernández Garrosa dicen que declararon "coaccionados"

El caso Malaya va entrando en la recta final. El juez Óscar Pérez ha iniciado la última toma de declaración a los 86 procesados antes del cierre del sumario y la celebración del juicio. El trámite, denominado declaraciones indagatorias, ha servido para que al menos dos concejales del Grupo Independiente Liberal (GIL) que admitieron en su momento haber recibido pagos del principal imputado en el caso, el ex asesor de Urbanismo Juan Antonio Roca, y de la ex alcaldesa Marisol Yagüe, los nieguen ahora alegando que estaban muy nerviosos e incluso coaccionados cuando hicieron la confesión.

Revilla: "Roca me dejó 90.000 euros a título personal, no para hacer algo"

"Dije que había recibido 240.000 euros de Roca la primera vez que declaré ante el juez Torres porque veía que no salía", explicó al magistrado la ex concejal Carmen Revilla el pasado lunes. "Nunca he recibido dinero a cambio de hacer las cosas mal. Roca me prestó 90.000 euros, pero eran a título personal, no para que hiciera nada favorable ni desfavorable a los intereses del municipio", añadió.

Su abogado, Antonio Gálvez, justifica este giro asegurando que Revilla ve las cosas diferentes ahora que está más tranquila. "Cuando declaró se encontraba totalmente nerviosa porque la policía había hecho un registro en su casa, con su madre que va para noventa años, con sus niños pequeños... De ahí se la llevaron a la comisaría a Málaga y la meten en un calabozo oscuro. Total, que cuando vino estaba que no sabía ni lo que decía con tantos nervios", mantiene la defensa.

Revilla quedó en libertad bajo fianza de 30.000 euros. Cuando salió de los juzgados dijo estar "muy contenta y agradecida" por el trato de la policía, el juez y el fiscal. "Ha decidido cambiar y contar lo que ella piensa que es la realidad", añade Gálvez.

Durante la segunda comparecencia de Revilla, recibió preguntas de la defensa de Juan Antonio Roca, que también se interesó por este cambio de opinión. "Dijo que todo lo que había dicho era una fábula y que se lo había tenido que inventar para no ir a la cárcel", mantiene el letrado José Aníbal Álvarez.

El segundo cambio se produjo el jueves, cuando casi una decena de procesados habían prestado declaración. El ex concejal José Luis Fernández Garrosa dijo que en su primera declaración reconoció haber recibido dinero de la ex alcaldesa Marisol Yagüe, pero que lo hizo "coaccionado". Garrosa habló con el juez Torres el mismo día que Revilla. "Le pregunté al instructor qué debía decir para eludir la prisión y me dijo que lo mismo que Carmen Revilla", mantuvo. "Nunca dije haber recibido 60.000 euros, sino 6.000, y lo hice porque me lo aconsejó un abogado y otro imputado al que le dijeron que era la mejor forma de no ir a la cárcel. (...) Roca no me daba instrucciones de ningún tipo, y no recibí dinero alguno por parte de la alcaldesa ni de ningún miembro del Consistorio", añadió.

Para la defensa del ex asesor de Urbanismo, en esta primera semana "se ha demostrado que ha habido gente que ha estado declarando bajo presión, con miedo para no ir a la cárcel". Pero las indagatorias no son más que un trámite previo al juicio. "Se pregunta sobre hechos controvertidos del procesamiento, el acusado puede decir el punto en el que no está de acuerdo con lo que ha establecido el juzgador, pero es en el plenario donde se puede ejercer el derecho de prueba, para demostrar que los extremos que se han puesto de relieve no son tal como se reflejan", explica una letrada.

Los abogados coinciden en que las declaraciones han sido fluidas a pesar de que casi no había espacio en las salas del juzgado para albergar a tantas defensas. Los primeros 15 procesados han rechazado el contenido del auto de procesamiento y algunos, como Rafael Calleja y Rafael González, subrayaron errores en los informes judiciales que les adjudican más patrimonio del que tienen.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 25 de febrero de 2008