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Un hombre mata en Tenerife a su pareja y a sus hijos de 4 y 7 años

El homicida falleció al caer desde el segundo piso de la vivienda familiar

Un hombre de 49 años, falleció el pasado viernes a última hora de la tarde en Tenerife y la policía encontró en la vivienda familiar los cadáveres de su esposa y de sus dos hijos. Los hechos ocurrieron en el barrio de Los Olivos de Adeje (Tenerife), donde el hombre murió a causa de las heridas sufridas tras caer desde el segundo piso de su vivienda, en la Calle de la Cruz de la urbanización Vesubio. Los vecinos, que oyeron el impacto del cuerpo contra el asfalto, alertaron a las fuerzas de seguridad.

No hay ninguna denuncia registrada sobre malos tratos en la familia

El hijo mayor tenía cinco heridas de arma blanca y su hermana, cuatro

Los agentes y equipos sanitarios llegaron al lugar a los pocos minutos y certificaron la muerte, por traumatismo craneoencefálico del hombre, Pascuale Ferrato, italiano, instalador de muebles de cocina en la zona turística del sur de Tenerife. El cuerpo presentaba también profundos cortes en ambas muñecas. Los policías llamaron repetidas veces al timbre de la vivienda, un adosado con la fachada de color naranja de reciente construcción. Nadie contestó.

Uno de los policías escaló por la fachada del edificio y accedió a la vivienda por el balcón, desde el que supuestamente había caído el hombre. Dentro, una mujer, S. de R., belga, de 45 años, que trabajaba de telefonista en un hotel, yacía sin vida en la cama del matrimonio, con cuatro profundos cortes en el tórax y uno en el cuello. El hijo mayor, V. F. , de siete años, presentaba cinco heridas de arma blanca, y su hermana, Z. F., de cuatro, otras cuatro puñaladas.

Los cadáveres fueron conducidos al Instituto de Medicina Legal de Santa Cruz de Tenerife, cuyos forenses establecerán la causa de la muerte de cada uno y determinarán si intervino en el caso hay alguna otra circunstancia, como drogas o alcohol.

Los mismos vecinos que alertaron a la policía por el impacto del supuesto homicida contra el suelo no habían escuchado ni peleas, ni agresiones, ni gritos durante la tarde. Sólo recordaban entre sollozos cómo los dos pequeños, integrados desde hace un año en la rutinaria vida diaria de esta tranquila zona, hace apenas unos días paseaban divertidos y disfrazados en el Carnaval de Adeje. Sólo el perro, un dálmata, sobrevivió.

Ni la Guardia Civil ni la Policía Local ni los servicios sociales del Ayuntamiento de Adeje tienen registrada denuncia o llamada alguna que alertara sobre una situación de malos tratos o violencia en este hogar.

La vivienda, de fachada naranja, quedará precintada, mientras dure la investigación, en manos de la Guardia Civil y del titular del Juzgado número 2 de Adeje.

El presunto autor tenía cortes en las caras internas de sus muñecas. Los agentes no descartan de momento ninguna hipótesis, aunque se decantan, "en un 95%", a favor de que el hombre fue el autor de las muertes y luego se suicidó. A media tarde de ayer aún no había datos sobre el arma utilizada.

"Nada puede explicar que un padre acabe así con sus propios hijos tan pequeños; quizás un psiquiatra", reflexionó uno de los investigadores. "Probablemente sólo él hubiera podido explicar algo tan atroz, pero también está muerto", añadió, aunque, después de interrogar a varios vecinos, otros investigadores apuntaron que el suceso pudiera tener alguna relación con problemas económicos.

Unos testigos de un bar cercano a la vivienda se extrañaron de que el enorme y cuidado dálmata apareciera en la calle la mañana del viernes, lo que no era habitual, pero jamás interpretaron por ello que sucediera algo extraño en el hogar del suceso. En el exterior de la vivienda, ayer seguía aparcado el monovolumen familiar, con las bicicletas de los dos pequeños en su interior.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de febrero de 2008