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El asesino del campus de Illinois fue alumno modelo

El joven que mató el jueves a cinco estudiantes tenía un trastorno mental

"Un buen estudiante". Así calificó John Peters, presidente de la Universidad Northern Illinois, a Steve Kazmierczak, el antiguo alumno de 27 años que el jueves pasado asesinó a cinco personas en una de las aulas de este centro educativo, situado a unos 100 kilómetros de Chicago. Kazmierczak se graduó en 2006 en Sociología y fue vicepresidente de la Asociación Académica de Justicia Criminal. Llegó a recibir un premio por una de sus investigaciones, sobre las automutilaciones e intentos de suicidio de los presos recluidos en cárceles estadounidenses.

"Comenzó a disparar; sólo vi a gente correr", cuenta un testigo

El asesino había estado tomando medicación por un trastorno mental y, según el jefe de policía, Donald Grady, "había dejado de tomar estas pastillas y mostraba un comportamiento errático desde hacía dos semanas". Grady calificó a Kazmierczak de "alumno excelente" y recalcó que en sus días en la facultad fue una referencia académica para estudiantes y alumnos. "No nos podíamos imaginar algo como lo que ha pasado", añadió el policía.

El jueves por la tarde, Kazmierczak se escondió tras una cortina con un rifle y tres pistolas, enfundado en un gorro y vestido completamente de negro. Había comprado las armas de forma legal en una tienda de la localidad de Champaign y las había introducido en el campus (donde están matriculados unos 25.000 estudiantes) dentro de una funda de guitarra.

Antes de las tres entró en el aula, situada en el pabellón Cole. Se estaba impartiendo Geología a unos 160 alumnos. Kevin McEnery estaba entre ellos. "Comenzó a disparar. Sólo vi a gente correr. Y conté los disparos. Treinta en total", dijo a la cadena de televisión CNN. Kazmierczak asesinó a cinco estudiantes, dejando a otros 21 malheridos. Después se quitó la vida. Sus víctimas tenían entre 19 y 32 años. Tres murieron en el acto. El resto falleció en el hospital.

"Hay un tirador en el campus", anunció la megafonía a las 15.20 horas. "Quédense donde están. Manténgase a salvo". La policía cerró el campus en 20 minutos y utilizó correos electrónicos y mensajes telefónicos de texto para avisar a los estudiantes. El jefe de policía Grady confirmó ayer que el asesino tenía un rifle, una pistola modelo Glock y otras dos armas de pequeño calibre.

"Me llamo Steve Kazmierczak. Desde que llegué a la universidad he trabajado muy duro como estudiante. Estoy comprometido con la causa de la justicia social". Así hablaba el asesino en 2005, postulándose para el puesto de tesorero de la Asociación de Justicia Criminal de su facultad. Se crió en los suburbios de Chicago, en la localidad de Elk Grove, aunque su padre se mudó a Florida después de la muerte de la madre, en 2004.

En su blog personal sonaba diferente: "Odio a la gente", dice en él. "Voy a matar", se lee en una especie de jeroglífico. "Deja mi teclado en paz", añade, hablándose a sí mismo. "Odio. Estas letras son la prueba de mi odio. Nada de esto tiene sentido". Esta entrada la escribió hace exactamente tres años, el 16 de febrero de 2005. El año pasado, Kazmierczak se matriculó en un programa de posgrado en la misma universidad en la que ayer protagonizó la mayor matanza en un centro educativo desde la masacre de Virginia Tech. Sin embargo, dejó este centro y entró en la Universidad Estatal de Illinois, donde estudiaba Trabajo Social.

En la matanza de Virginia Tech, una universidad situada en Blacksburg (Virginia), ocurrida en abril de 2007, murieron 33 personas por los disparos de uno de los estudiantes (Cho Seung-Hui, de origen surcoreano). El de ayer es el cuarto incidente de ese tipo ocurrido en un establecimiento educativo de Estados Unidos en una semana.

El 'blog' del asesino

- "Voy a matar. Deja mi teclado en paz. Odio. Estas letras son la prueba de mi odio. Nada de esto tiene sentido".

- "Odio a la gente. Especialmente en... Westfield, los que salen por allí. Un pequeño conejo saltó frente a mi coche el otro día. Échale la culpa a Michelle Regg... Cada jodido día estoy más jodidamente aburrido, aunque no tengo tiempo para nada. Mierda".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de febrero de 2008

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