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La cerámica augura que 2008 será un "buen año"

El sector cooperará para innovar y conquistar mercados

La patronal del sector cerámico envió ayer un mensaje de confianza. Fernando Diago, presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Azulejos y Pavimentos Cerámicos (Ascer) pronosticó que 2008 será un "año bueno" y que nada, a estas alturas, "hace pensar que haya una caída de la actividad", en una conferencia de prensa repleta de periodistas extranjeros con motivo de la celebración de Cevisama, la feria del sector.

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Diago ofreció tres argumentos para augurar que la cerámica saldrá bien parada del escenario de desaceleración económica y de crisis en la construcción. En primer lugar, afirmó, la industria azulejera no es "un sector típico dentro de la construcción". "Ni hemos crecido enormemente cuando el crecimiento de la construcción fue espectacular ni hemos decrecido mucho cuando se ha desacelerado". En segundo lugar, la caída de las ventas a mercados como el estadounidense (donde en 2007 descendió un 32%) y el estancamiento de la demanda interna se verá compensada con el buen comportamiento de las exportaciones en "países del Este, Marruecos, Argelia y África en general", además de en centros productores como el italiano.

El presidente de Ascer citó por último el mercado de la reforma y la reposición, "un factor decisivo en el que crecemos espectacularmente cuando cae la obra nueva". Diago se refirió también al crecimiento en campos de actividad nuevos, como el de los espacios públicos y el de las fachadas, gracias a las ventajas de diseño, energéticas y de confort que ofrecen los materiales. Y al "músculo financiero" de una industria que reinvierte "un 85% de su cash" en mejorar los aspectos industriales y los de comercialización.

Por otra parte, se refirió "un gran movimiento de coordinación entre las empresas" en el terreno de la innovación similar al que ya existe en el sector de la automoción, cuyas compañías, dijo Diago, "compiten ferozmente mientras cooperan en la retaguardia".

Esa política de ir de la mano se extenderá a la internacionalización de la producción. Un camino que ya han emprendido de forma conjunta algunas empresas, señaló Diago, para conseguir entrar en países productores de cerámica y que implica entre otras cosas una reducción en los costes del transporte.

El presidente de Ascer, que compareció acompañado por los vicepresidentes Joaquin Piñón, Carlos Cabrera y Vicente Nomdedéu, el secretario general, Pedro Rianza, y el presidente de Cevisama, Armando Ibáñez, repasó los datos ya adelantados de 2007. Una facturación cercana a los 4.200 millones de euros (lo que representa un crecimiento del 3,5% respecto a 2006), de los que el 56% provienen de las exportaciones.

Al "futuro prometedor" de la industria cerámica que prevé la patronal no se llegará, afirmaron, aumentando la producción, que en 2007 cayó un 3,7%. Sino manteniendo las apuestas por la innovación tecnológica, la formación continua de los trabajadores y la búsqueda de "valor" que diferencie el producto a través, por ejemplo, de la colaboración con figuras del diseño.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de febrero de 2008