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La UE ofrece a Serbia un acuerdo provisional

Incapaces de ponerse ayer de acuerdo sobre la firma del Acuerdo de Estabilización y Asociación (AEA) con Serbia, los ministros de Asuntos Exteriores de la UE se sacaron de la chistera un "acuerdo interino de cooperación" con Belgrado dirigido a enviar a la desesperada una señal de apoyo a los votantes del proeuropeo Boris Tadic en las elecciones presidenciales del próximo domingo. La firma del acuerdo está prevista para el día 7, pasada la cita electoral. El ministro serbio de Exteriores, Vuc Jeremic, vaticinó que si vence el nacionalista prorruso Tomislav Nikolic no habrá firma.

El veto holandés y belga a la firma del AEA, primer paso formal para la integración de Serbia en la Unión, obligó a los Veintisiete a buscar una fórmula alternativa para enviar un mensaje de aliento a los proeuropeos serbios en el momento crucial en que el país está a punto de optar entre la UE (Tadic) o Rusia (Nikolic). La votación "es un referéndum sobre la UE", subrayó el ministro Jeremic. El sufragio se presenta muy cerrado y Nikolic parece en condiciones de derrotar a Tadic.

Acuerdo sin precedentes

Holandeses y belgas se niegan a abrir la puerta de la UE a Serbia mientras sigan huidos el ex general Ratko Mladic y otros tres acusados de criminales de guerra serbios. Ante este veto, los ministros debatieron durante horas sobre cómo mantener la mano tendida a Serbia y, por ende, a Tadic y a la fracción proeuropea del país balcánico. En un sorprendente ejercicio de malabarismo diplomático, los ministros se sacaron de la chistera "un acuerdo político interino de cooperación entre la UE y Serbia para crear un marco que permita avances en el diálogo político, el libre comercio, la liberalización de visados y la cooperación educativa". Tal acuerdo no tiene precedentes.

Fuentes comunitarias se sentían incapaces de distinguir entre esa propuesta y el AEA. Algún ministro llegó a considerar incluso que el nuevo plan es superior al propio AEA. Jeremic agradeció apasionadamente el gesto. Javier Solana negó que la medida fuera una injerencia en los asuntos serbios.

Los ministros acordaron también enviar una fuerza de unos 3.700 efectivos a Chad y la República Centroafricana como apoyo logístico, humanitario y de seguridad a la operación de la ONU y la Unión Africana en Darfur (Sudán).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de enero de 2008