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Victoriano Ceballos pedirá un careo con su jefe para aclarar "las contradicciones"

En el exterior de la cárcel de Alcalá Meco coincidieron el pasado miércoles los familiares de dos de los imputados en el caso Guateque, Victoriano Ceballos y Joaquín Fernández de Castro. No hablaron. No se miraron. Nada. Y eso que tuvieron ocasiones de sobra, en las más de cuatro horas que coincidieron en el aparcamiento polvoriento que hay justo en la entrada de la prisión.

Ese detalle es muy probablemente una muestra de la tirantez que se ha vivido en las celdas entre dos de los imputados que más han sonado en la trama de las presuntas concesiones de licencias municipales a cambio de dinero. Desde Alcalá Meco, Fernández de Castro escribió una carta en la que calificaba a Ceballos como "el único chorizo". Y añadía: "Llevo dos años y medio en el departamento y lo que me encontré cuando llegué era lo más parecido a una situación caótica". Uno y otro salieron distanciados de Alcalá, separados por el tercero de los liberados bajo fianza en esa cárcel, Santiago Castillo.

Los últimos cuatro encarcelados dejan la prisión tras pagar las fianzas

En medio de ese clima de animadversión entre ambos, José Luis Prada, abogado de Ceballos (presunto cabecilla de la trama de corrupción municipal) avanzó ayer sus intenciones para los próximos días. Según dijo, pedirá una nueva comparecencia de su cliente al juez instructor del caso, el magistrado Santiago Torres. Pero además, dijo, pedirá careos con otros imputados para contrastar las informaciones, como las vertidas por Fernández de Castro, máximo responsable del departamento de Evaluación Ambiental, según informó Europa Press. Prada cree que hay contradicciones en las declaraciones que necesitan aclararse.

"Ahora tenemos conocimiento pleno de la instrucción. Sabemos cosas que antes desconocíamos. Vamos a ir asunto por asunto", aseguró Prada. Además, el abogado de Ceballos justificó la imagen que ofreció su defendido al salir de prisión. Ceballos se tapó la cabeza con una bolsa de plástico y tuvo que ser ayudado por sus familiares para subirse al coche. "Se siente muy presionado por la convulsión personal que está viviendo. Se sintió acorralado. Es una actitud humana", dijo Prada. "De buenas a primeras han metido a mi cliente en un buen follón", añadió el letrado.

En el otro lado de la historia, Javier Iglesias, abogado de Fernández de Castro, declinó rotundo hacer ningún tipo de declaración sobre su cliente ni sobre lo que había dicho previamente el letrado de Ceballos.

Además de Ceballos y Fernández de Castro, el miércoles salieron de las cárceles de Alcalá Meco y Soto del Real otros cuatro imputados tras pagar sus respectivas fianzas, que eran de 60.000 euros para los funcionarios y de 100.000 euros para los empresarios e intermediarios. Quedaron dentro de prisión cuatro acusados, que no pudieron reunir sus fianzas. Finalmente ayer sí lo hicieron y pudieron abandonar los cuatro la cárcel de Soto del Real. Se trata de Carmelo García Sánchez, funcionario jubilado de la Gerencia de Urbanismo; Miguel Ángel García Jodar, técnico del Área de Medio Ambiente, y de los empresarios Eduardo Agustinos y Julián Rubén López, según indicaron fuentes de Instituciones Penitenciarias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de enero de 2008