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Tercer caso entre agentes de la costa andaluza

La reventa de coches que se creen robados y que la policía esconde en sus cocheras es un delito en el que algunos agentes han visto un negocio. Francisco Luis González es el tercer jefe de la policía local de una ciudad costera andaluza detenido por traficar con vehículos retirados de las calles por la grúa municipal. Sin embargo, la decena escasa de coches que, según fuentes municipales, malversó (entre ellos una Mercedes Vito que conducía él mismo) palidece ante las tramas de Marbella y Benalmádena.

El antecesor más famoso de González es Rafael del Pozo, ex jefe de policía de Marbella. En una de las seis causas abiertas derivadas del caso Malaya se acusa a Del Pozo y al subinspector Juan Esteban Saborido de tejer una red que subastó ilegalmente unos 500 vehículos retirados por la grúa municipal, de lo que se beneficiaron, entre otros, la ex alcaldesa Marisol Yagüe o el ex concejal Tomás Reñones. Las subastas se realizaban de forma casi secreta y a precios muy bajos.

En Benalmádena, el ex jefe policial Lazaro Bañasco y el ex alcalde Enrique Bolín, entre otros, están imputados por la subasta irregular de al menos cuatro vehículos de lujo, uno de los cuales era usado por el propio Bañasco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de enero de 2008