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Reportaje:

¿Apretarse el cinturón?

¿Hay o no hay motivos para apretarse el cinturón? Las cifras de paro e inflación, que viven su peor momento en los últimos años, no permiten, según los expertos, vaticinar una crisis económica en España, que crecerá en torno al 3% este año. Pero la psicosis de esta crisis sí ha aterrizado en el consumo de las familias, que asisten al deterioro de los indicadores económicos que más les afectan: el incremento de precios, que se ha desbocado hasta el nivel más alto desde 1995, y el paro, que ha registrado el mayor incremento desde 2002. Las hipotecas, además, se han disparado y los pisos tardan más en venderse.

Y en la última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el mayor de los problemas ciudadanos volvió a ser el paro, al menos para el 40% de los encuestados, seguido de la vivienda y de las dificultades económicas, que desbancaron al terrorismo del tercer puesto.

"Hay un excesivo endeudamiento de las familias, pero el alarmismo provoca una sobrerreacción", advierte un experto

La mayor preocupación de los ciudadanos vuelve a ser el paro, seguido de la vivienda y la economía, según el CIS

"Hemos dejado de ir a restaurantes, vamos a cancelar nuestro seguro médico privado...", explica un hipotecado

En este contexto, el consumo crecerá alrededor del 2,6% este año, casi un punto menos que en 2007 y cerca de dos menos que en 2004 y 2005, cuando creció el 4,5%, según la previsiones citadas ayer por el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), Josep Oliver, quien no obstante considera que este aumento sigue siendo muy alto.

Xavier Villanueva y su esposa forman parte de esos catalanes que tendrán que reducir todos sus gastos este año, porque la hipoteca que pagan se ha encarecido 700 euros mensuales. "En comida compramos lo necesario, sin caprichos, hemos dejado de ir a restaurantes, vamos a cancelar nuestro seguro médico privado, apenas compramos ropa...", explica.

Este matrimonio, con tres hijos, se embarcó hace unos años en la aventura de construir una casa con un presupuesto que, a lo largo del proceso, quedó desbordado por el encarecimiento de algunos servicios. Además del repunte de los tipos de interés, han tenido que ampliar su crédito hipotecario y el resultado es una cuota de 2.500 euros mensuales.

"Hay un excesivo endeudamiento de las familias por consumos superiores a sus posibilidades, pero no se debe crear alarmismo porque entonces se crea una sobrerreacción", opina el profesor de Economía de Esade Josep Comajuncosa. Oliver considera que la economía española atraviesa una "fase suave de desaceleración, pero no un cambio de ciclo", y opina que los mensajes más negativos "están fuera de lugar". Es el mismo "alarmismo" que denunció la Confederación de Comercio de Cataluña, un "catastrofismo" cuyo efectos en la sociedad, según explicó la patronal, llevaron a estancar las ventas del sector a lo largo de 2007.

Otros empresarios también constatan la percepción de crisis en el mercado. "Estamos a la expectativa de ver qué pasa este año, la gente está preocupada por la sensación de crisis y eso acaba creando una gran bolsa", opina el director general de la cadena hotelera Husa, Josep Gaspart. Rosa Maria Esteva, que es propietaria del grupo de restauración Tragaluz, advierte "cierta moderación" en el consumo, aunque asegura que la campaña navideña ha resultado muy positiva.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de enero de 2008