Reportaje:TENDENCIAS

Ibiza clausura la fiesta Mañanera

El taxista ibicenco lo dice claro. "En plena mañana de julio puedes recoger a un chaval británico sin maleta y que te pide que le lleves directamente a un afterhours. Luego te cita para tres días después en el aparcamiento de esa discoteca, lo recoges y lo llevas al aeropuerto de vuelta a su casa. Llega con la misma ropa, después de haberse hecho todo el circuito de juergas, empalmando el día con la noche". El círculo de la fiesta fuerte se cuece en la isla bajo el sol, que es cuando la ruptura con lo establecido se hace más evidente. La experiencia de Ibiza, para el turismo discotequero radical -el que más se ve durante el verano-, se basa en una especie de cuanto más, mejor. Más insomnio, más colocón, más música, más baile. Este verano, la droga de moda ha sido la ketamina, un peligroso anestésico ligado al consumo lúdico de minimal techno, sonido sincopado e introspectivo. Es en su versión afterhours -o sea, en discotecas con horarios de mañana para unir noche-día-noche- donde la isla ha resplandecido en los últimos tiempos como paradigma de la oferta hedonista internacional más inabarcable. Desde obreros de la construcción hasta Kate Moss se han dejado guiar por este concepto en fiestas a pleno sol conocidas como reafter. Es decir, lo que va después del after. Pero para el próximo verano, ese estilo sin freno se acaba, y con ello la posibilidad de pasarse una semana sin dormir que parece seducir a miles. El Consell Insular d'Eivissa, actualmente en manos del PSOE, ultima para este mes una armonización de las diferentes normativas municipales que, en la práctica, dejará Ibiza sin posibilidad discotequera de prolongar la noche.

El Ayuntamiento del municipio de Sant Antoni, del PP, ya estableció tiempo atrás una normativa restrictiva que impedía la apertura de locales para bailar entre las seis y las doce de la mañana. Ahora ha sido el consistorio socialista de Sant Josep -zona que alberga a Space, DC10 y Bora Bora, famosos locales con horarios matinales- el que ha emitido una ordenanza que prohíbe su funcionamiento durante esa misma franja horaria, algo hasta ahora permitido. Ibiza ciudad, a su vez, prepara una ordenanza aún más restrictiva, que busca impedir la apertura entre las seis de la mañana y las seis de la tarde. Vicent Ferrer, concejal socialista de turismo de este Ayuntamiento, indica: "En un entorno urbano, la posibilidad de un after a pleno rendimiento es un peligro, y hemos de evitarlo".

Algo así se podía prever después de que este verano la dirección insular de la Administración del Estado cursara orden de cierre temporal, por permisividad con las drogas, para los clubes DC10, Bora Bora y Amnesia. "No queremos acabar con la oferta de música y disc jockeys", indica Paquita Ribas, concejala de gobernación en Sant Josep; "sabemos que es un atractivo internacional, pero queremos que exista una mejor convivencia entre los tipos de turismo y los residentes". En los tres últimos años ha habido en la isla muertes relacionadas de manera evidente con sustancias estupefacientes. En el fin de semana de las fiestas de apertura de temporada hubo intoxicaciones, y en el del cierre se decomisó droga a 720 personas. Todo en un periodo de crecimiento, ya que en 2007 llegaron 4,5 millones de turistas sólo por avión, lo que significa un 6,6 % más que en 2006.

"Nosotros somos una empresa y tenemos relación con la policía", explica Pepe Roselló, propietario de la discoteca Space. Pese a que Space es conocida por sus sesiones iniciales, estrictamente matinales, ya hace mucho que ofrece también programación nocturna. Según Roselló, hasta 300.000 personas pasaron por Space en 2007, y sus fiestas de apertura y cierre -de 22 horas cada una- reunieron a más de 30.000 clientes. "Esta normativa nos empuja a que algunas sesiones de mañana las traslademos a la tarde", indica. "Pero abre paso a fiestas ilegales, algo que no ha dejado de aumentar en casas o playas". A este respecto, según Paquita Ribas, "el control se reforzará, y también sobre los locales que se saltan normativas", explica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 06 de enero de 2008.