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Magnicidio en Pakistán

La amenaza de Al Qaeda se nutre de yihadistas locales

La red terrorista de Al Qaeda, señalada por el Gobierno de Pakistán como autora del asesinato de Benazir Bhutto, está cada vez menos integrada por extranjeros y más por milicianos paquistaníes que persiguen desestabilizar su propio país, según diversas fuentes consultadas.

En el pasado, los milicianos paquistaníes dirigían sus energías contra Estados Unidos y las fuerzas de la OTAN a lo largo de la frontera con Afganistán, y han evitado enfrentamientos con el Ejército de Pakistán.

Pero este año han dado un giro en su estrategia hacia una mayor confrontación con las fuerzas de seguridad paquistaníes y diversas figuras políticas, como la ex primera ministra. Fuentes de la Administración de Estados Unidos aseguran que en los últimos meses ha habido informaciones sobre planes para asesinar, no sólo a Bhutto, sino también al presidente Pervez Musharraf y al también ex primer ministro Nawaz Sharif.

"Todo indica que Al Qaeda se ha vuelto contra Pakistán", afirmó el secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, el 21 de diciembre pasado en Washington. La expansión de milicianos paquistaníes en Al Qaeda supone un problema para los intentos de la Casa Blanca de estabilizar este volátil país, que tiene armas nucleares. Bhutto llevaba tiempo advirtiendo de que el verdadero peligro que afrontaba el país era el extremismo religioso y el terrorismo.

Baitulá Mehsud, de 34 años, jefe talibán paquistaní acusado de estar detrás del atentado, ha negado su implicación. Pero fuentes estadounidenses aseguran que se trata de una táctica habitual para sembrar dudas sobre el origen de la autoría y extender la creencia de que los terroristas son extranjeros.

Zonas tribales

La red de Al Qaeda en Pakistán está formada en la actualidad por paquistaníes de las zonas tribales de la frontera con Afganistán, así como grupos extremistas suníes, según indicó recientemente en un artículo Najam Sethi, del diario The Daily Times.

Las tribus fronterizas tienen una larga tradición en combates para rechazar la invasión extranjera. Pero desde 2001, cuando Al Qaeda y los talibanes huyeron de Afganistán tras la intervención de Estados Unidos en el país y se refugiaron en esa zona de Pakistán, los milicianos locales se han hecho más fuertes y audaces.

Se han reforzado con combatientes árabes extremistas, seguidores de Osama Bin Laden y Ayman al Zawahiri, número uno y dos de Al Qaeda, así como milicianos uzbekos, tártaros y tayikos, según fuentes paquistaníes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 31 de diciembre de 2007