Crítica:NOVELA GRÁFICACrítica
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Heroísmo grupal

El pasado 9 de julio nevaba en Buenos Aires por primera vez en casi 90 años. Una anécdota simpática y jovial que, paradójicamente, provocaba un escalofrío involuntario en un buen número de ciudadanos porteños, que vieron con temor cómo esos copos reproducían la imagen de la misteriosa y mortal nevada con la que se iniciaba El Eternauta, el clásico que el guionista H. G. Oesterheld y el dibujante Francisco Solano López crearan para las páginas de la revista Hora Cero en 1957. Afortunadamente, la nieve no tuvo más consecuencias que los alegres juegos infantiles y algún que otro resbalón doloroso, pero es difícil pensar en mejor celebración para el cincuenta aniversario de una de las obras más importantes del cómic mundial, una historia publicada por entregas que contaba la dura lucha de la humanidad contra la invasión de una desconocida raza extraterrestre. Un tópico del género que originalmente debía ser una reescritura del Robinson Crusoe, pero que Oesterheld fue transformando, rompiendo con el tradicional protagonismo del héroe épico para centrarse en una fábula coral donde el heroísmo es un concepto grupal, colectivo, que abandona los escenarios exóticos usuales de la fantasía y ciencia-ficción para renacer en cotidiano y próximo, favoreciendo la identificación del lector con unos personajes tan ricos y profundos como reconocibles.

El Eternauta

H. G. Oesterheld y Francisco Solano López

Norma Editorial. Barcelona, 2007

368 páginas. 22 euros

Pero el gran guionista argentino consiguió mucho más, logró una obra de infinitos matices y relecturas, una narración que iba creciendo a cada entrega y que permitía desde interpretaciones que lo relacionaban con la convulsa vida política del país a parábolas sobre la guerra y sus consecuencias, pasando por sutiles retratos de la eterna lucha social entre clases.

Desaparecido durante el espeluznante "proceso de reorganización nacional" de Videla, Oesterheld dejó en El Eternauta un completo testamento vital de su apuesta progresista por una sociedad que reivindica su papel frente a las tiranías y el incierto futuro que se vivía en esa época.

Aunque pueda parecer increíble, El Eternauta nunca se había publicado en nuestro país de forma recopilada, conociéndose tan sólo la inacabada versión posterior que el guionista realizaría junto a Alberto Breccia y algunas ediciones importadas de muy baja calidad de reproducción. La lujosa edición conmemorativa que Norma Editorial acaba de publicar es una oportunidad única para acercarse a esta obra maestra de la historieta. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 28 de diciembre de 2007.

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